
El extremo canario, autor de 10 goles esta temporada, se ha convertido en el objetivo prioritario del FC Barcelona para reforzar su ataque. Sin embargo, el Villarreal no pondrá las cosas fáciles y exige condiciones muy duras para sentarse a negociar.
Alberto Moleiro vuelve a aparecer con fuerza renovada en la agenda del FC Barcelona. El extremo canario de 22 años lleva varios años siendo uno de los perfiles que más entusiasma dentro del área deportiva azulgrana, y su espectacular rendimiento durante esta temporada 2024-25 no ha hecho más que intensificar el interés del gigante catalán por sus servicios.
Según ha desvelado el periodista Alfredo Martínez en las páginas de ‘Sport’, el Barça nunca ha perdido de vista al futbolista de Gran Canaria por varias razones muy concretas que encajan a la perfección con el ADN culé: su excepcional capacidad para jugar entre líneas, su facilidad natural para asociarse con compañeros en espacios reducidos y su enorme calidad técnica cuando el juego se complica en zonas congestionadas del campo.
Estas características futbolísticas encajan como un guante en la filosofía histórica del FC Barcelona y, especialmente, en la idea de juego que Hansi Flick está implementando en el primer equipo. El técnico alemán busca futbolistas versátiles, técnicamente dotados y con capacidad para interpretar el juego posicional que tanto caracteriza al estilo barcelonista.
Moleiro cumple todos estos requisitos y aporta, además, un factor diferencial: gol. Con 10 tantos en lo que va de temporada vistiendo la elástica del Villarreal, el canario ha demostrado que no solo es un jugador de asociación, sino también un finalizador capaz de desequilibrar partidos en los metros finales.
El FC Barcelona ya siguió de muy cerca la evolución de Alberto Moleiro durante su brillante etapa en la UD Las Palmas, donde comenzó a destacar como una de las grandes promesas del fútbol español. Su explosión en el conjunto amarillo alertó a media Europa, pero fue el pasado verano cuando el Villarreal decidió dar un golpe sobre la mesa.
El Submarino Amarillo desembolsó 16 millones de euros para incorporar al talentoso extremo a su proyecto deportivo, una inversión que en su momento generó ciertas dudas en algunos sectores del fútbol español por tratarse de un jugador aún sin experiencia en la élite absoluta.
Sin embargo, el tiempo ha terminado dando completamente la razón a la directiva villarrealista. En el Estadio de La Cerámica, Moleiro no solo se ha adaptado rápidamente a la exigencia de LaLiga, sino que ha explotado definitivamente como futbolista. Su evolución ha sido espectacular tanto en el aspecto físico —ganando en potencia y resistencia— como en el puramente futbolístico, demostrando una madurez impropia de su edad.
En las oficinas del Camp Nou siguen muy atentos a cada uno de sus pasos. De hecho, según ha podido confirmar ‘Madrid-Barcelona’, el club blaugrana ha mantenido contactos discretos pero constantes con el entorno cercano del futbolista para conocer de primera mano la viabilidad real de una futura operación de traspaso.
Alberto Moleiro tiene contrato en vigor con el Villarreal CF hasta junio de 2028, es decir, tres temporadas completas por delante. La postura inicial del club castellonense es firme y contundente: cualquier equipo interesado en sus servicios debe remitirse directamente a su cláusula de rescisión, establecida en 50 millones de euros, una cifra nada despreciable que refleja el valor de mercado actual del jugador.
Aun así, existe un detalle crucial que podría modificar sustancialmente el escenario de la negociación. Cuando Alberto Moleiro estampó su firma en el contrato que le unía al Villarreal el pasado verano, el jugador alcanzó un compromiso verbal con la directiva del club: si algún día llegaba una oferta formal del FC Barcelona, el Villarreal estaría dispuesto a sentarse a negociar su salida sin aferrarse ciegamente a la cláusula.
Este pacto de caballeros responde a un sentimiento muy especial: Moleiro es barcelonista confeso desde su infancia. El extremo canario siempre ha soñado con vestir algún día la camiseta blaugrana y pisar el césped del Camp Nou como jugador del primer equipo. La posibilidad de debutar en el remozado Spotify Camp Nou, cuyas obras de remodelación avanzan a buen ritmo, representa un aliciente adicional muy poderoso para el futbolista.
Deco, director deportivo del FC Barcelona, considera que Alberto Moleiro puede convertirse en una pieza angular para el futuro inmediato del club por múltiples razones: su edad (22 años) le sitúa en el momento perfecto de maduración futbolística, su talento está más que probado en LaLiga, y su margen de crecimiento sigue siendo amplísimo.
El directivo portugués lleva meses trabajando en un perfil de extremo con estas características, ya que el Barça necesita reforzar sus bandas con jugadores capaces de generar peligro constante y que, además, puedan evolucionar dentro del club durante varios años.
El problema, como viene siendo habitual en los últimos ejercicios en el Camp Nou, será económico. Pagar 50 millones de euros por un solo jugador supone un desafío mayúsculo para las maltrechas arcas azulgranas, que siguen lidiando con las restricciones del fair play financiero de LaLiga.
Sin embargo, la directiva que preside Joan Laporta confía en que el pacto verbal alcanzado entre Moleiro y el Villarreal permita negociar una cifra más asequible, posiblemente en torno a los 35-40 millones de euros, una cantidad que seguiría siendo elevada pero más asumible mediante una fórmula de pago aplazado.
Lo que está claro es que en las oficinas del Camp Nou tienen muy claro que Alberto Moleiro es uno de esos futbolistas que merece un seguimiento constante y exhaustivo. Su perfil encaja perfectamente en las necesidades actuales del equipo y en la planificación deportiva a medio plazo.
El talento del canario cada vez es menos secreto en el panorama europeo, y el FC Barcelona sabe que si no acelera en las próximas ventanas de fichajes, podría aparecer competencia de otros grandes clubes del continente. La guerra por Moleiro acaba de empezar, y el Villarreal tiene muy claro que no va a regalar a una de sus grandes estrellas sin pelear hasta el final.





