
Florentino Pérez llamó personalmente a Rui Costa. Le dijo exactamente cuándo llegarían los 15 millones por Mourinho. El lunes 8 de junio, un día después de las elecciones. El presidente del Benfica escuchó en silencio. Ya no hay vuelta atrás, pero todo depende del domingo 7.
La cláusula de Mourinho caducó el 26 de mayo. Eran 7 millones. Ahora son 15. El doble. Florentino no pudo pagarla porque convocó elecciones contra Enrique Riquelme. El referéndum lo ha retrasado todo: fichajes, planificación, anuncios. El Benfica esperaba el dinero hace dos semanas. Según fuentes del entorno del club portugués, Rui Costa preguntó tres veces por el pago. Florentino siempre respondió lo mismo: “Espera hasta después del 7”.
Pero hay algo que Florentino no dice en público. Si pierde las elecciones, Mourinho no vendrá. El técnico portugués tiene pacto verbal con el presidente actual, no con el Madrid. Riquelme nunca ha mencionado a Mourinho en campaña. De hecho, varios nombres cercanos a su candidatura insisten en que prefieren “un proyecto diferente, menos personalista”. El Benfica lo sabe. Por eso Rui Costa aceptó esperar hasta el lunes 8, pero con una condición: si Florentino pierde, la cláusula sube a 20 millones. Y el Madrid tendrá que negociar con otro presidente. Y otro presidente puede elegir a otro entrenador.
Los sondeos dan ventaja a Florentino. Pero en el Bernabéu recuerdan 2006, cuando Ramón Calderón remontó a Arturo Baldasano en las últimas horas. Mourinho también lo recuerda. Lleva dos semanas sin hablar públicamente del Madrid. En el Benfica, sus jugadores notan la distancia. “Está aquí, pero su cabeza ya no”, reconoció un miembro del vestuario bajo anonimato. Rui Costa observa y espera. El lunes 8 recibirá 15 millones… o nada.
Florentino ha pagado 15 millones más por esperar dos semanas. ¿Mourinho vale el doble solo porque hay elecciones de por medio, o es el precio de un error de cálculo?
¿Florentino asegura a Mourinho… o Mourinho es el rehén perfecto de unas elecciones impredecibles?





