
“Florentino Pérez ya le prometió que las puertas del Real Madrid quedaban abiertas para regresar en el formato que él desee”. Las palabras de Tomás Roncero en ‘AS’ no dejaron espacio para dudas: Luka Modric volverá al Santiago Bernabéu, pero esta vez sin botas. La pregunta que recorre Valdebebas no es si regresará, sino cuándo y en qué silla se sentará.
La revelación llegó sin avisos. Roncero detalló que el presidente madridista habría sellado el compromiso personalmente durante el emotivo homenaje celebrado al término de la última jornada liguera del curso pasado, cuando Modric y Carlo Ancelotti recibieron el reconocimiento del Bernabéu. Allí, según el periodista, Florentino planteó una propuesta clara al croata: el club le esperará con los brazos abiertos cuando decida retirarse. ¿Gesto de gratitud o estrategia calculada para mantener el ADN madridista en la dirección?
A sus 40 años, el centrocampista nacido en Zadar habría tomado la decisión de colgar las botas tras disputar el Mundial de este verano con Croacia. Su último baile será con el escudo de su país, cerrando una carrera que incluye un Balón de Oro en 2018 y múltiples títulos con la camiseta blanca. Pero en las oficinas de Valdebebas ya se prepara su segundo acto.
La incógnita principal reside en el rol exacto que ocupará. Según fuentes cercanas al club, las opciones van desde un puesto de asesor directo a Florentino hasta una posición ejecutiva como director deportivo, función que siempre ha despertado el interés del croata. “Modric nunca ha ocultado su pasión por el fútbol más allá del campo. Le fascina analizar el juego y estar cerca del vestuario”, señalan desde el entorno madridista.
El proyecto de Pérez parece claro: construir una dirección deportiva repleta de leyendas blancas. Toni Kroos también apunta a incorporarse próximamente, configurando un equipo directivo con un sello profundamente madridista. La idea genera ilusión entre la afición, que ve en Modric no solo a un ícono deportivo sino a alguien capaz de entender la filosofía del club desde dentro.
Pero las declaraciones de Roncero abren también interrogantes. ¿Está Modric preparado para la gestión institucional? ¿O su regreso será más simbólico que ejecutivo? La experiencia del croata es indiscutible sobre el césped, pero el salto a los despachos requiere habilidades distintas. Algunos en Valdebebas consideran que su liderazgo natural y conocimiento del fútbol moderno le convierten en candidato ideal. Otros prefieren cautela.
La promesa de Florentino, según Roncero, no incluía detalles concretos de cargo ni fechas. “En el formato que él desee”, habría dicho el presidente. Una fórmula abierta que permite flexibilidad pero también genera especulación. ¿Director deportivo? ¿Embajador institucional? ¿Asesor técnico? Las posibilidades son múltiples y el club no ha emitido comunicado oficial al respecto.
Lo cierto es que la figura de Modric sigue generando consenso absoluto en el madridismo. Su profesionalidad, humildad y palmarés le convierten en uno de los futbolistas más queridos de la era moderna. Verle regresar al Bernabéu, aunque sea sin camiseta, provocaría una ovación similar a la del homenaje que selló su futuro. Florentino lo sabe y por eso habría actuado rápido para asegurar su continuidad en el proyecto.
Mientras tanto, Modric afronta sus últimos meses como profesional. El Mundial con Croacia será su despedida del fútbol de élite, el cierre de un ciclo que comenzó en Dinamo Zagreb y alcanzó la cima en Madrid. Pero según las palabras reveladas por Roncero, su vinculación con el Real Madrid está lejos de terminar. El Bernabéu ya prepara su regreso.
*¿Volverá Modric como director deportivo con poder de decisión o simplemente como figura institucional sin peso ejecutivo?*





