
“Me enfadé bastante”. Casemiro no se guardó nada este jueves en la sala de prensa de Teresópolis. El centrocampista de la Canarinha aclaró por fin la polémica que se desató en redes sociales tras sus declaraciones sobre Endrick y el Mundial 2026. ¿Protección sincera o falta de confianza en la joven estrella del Real Madrid?
La frase que encendió la mecha llegó a principios de mayo en una entrevista con TNT Sports Brasil. “Si va a la Copa del Mundo, tenemos que ser realistas porque él todavía no forma parte del grupo. No podemos colocarle encima la presión de tener que resolver los partidos”, soltó entonces el exjugador del Manchester United. Las reacciones no tardaron en llegar, sobre todo en redes sociales, donde muchos interpretaron las palabras como un desaire al delantero de 19 años.
Pero Casemiro, concentrado con Brasil en la Granja Comary desde el miércoles, decidió dar la cara. “En el momento que intenté proteger al jugador, a Endrick, intenté no cargarle de responsabilidad para la Copa del Mundo”, explicó con voz firme ante los medios. El camisa 5 dejó claro que su intención nunca fue restar valor al atacante madridista, sino todo lo contrario: blindarlo de la enorme expectativa que rodea a cualquier jugador que viste la verdeamarela.
“En las redes sociales pasan estas cosas. Apenas lo protegí. Nosotros, los jugadores con más experiencia, tenemos que proteger eso por la grandeza de la profesión”, añadió Casemiro. Según fuentes cercanas a la concentración brasileña, el veterano de 33 años sintió que sus palabras fueron sacadas de contexto y convertidas en munición contra él, cuando su único objetivo era aliviar la carga sobre los hombros de un chico que recién comienza.
La situación recuerda a episodios anteriores en la Seleção, como cuando Dunga defendió públicamente a Neymar en 2010 o cuando Thiago Silva pidió paciencia con Vinícius Jr en 2019. Declaraciones bien intencionadas que terminaron generando ruido mediático por culpa de interpretaciones apresuradas.
Casemiro no se quedó ahí. Aprovechó la rueda de prensa para elogiar a Endrick, quien finalmente fue convocado por Carlo Ancelotti para el Mundial de Estados Unidos, México y Canadá. “Jugará tres o cuatro Copas del Mundo, como mínimo”, proyectó con convicción. “En esta etapa debería jugar suelto porque ya demostró que es un gran jugador y que tiene mucha estrella”.
El jugador cedido esta temporada en el Olympique de Lyon ha respondido sobre el césped con actuaciones que justifican el optimismo. Pero las palabras de Casemiro, pronunciadas antes de la convocatoria oficial, colocaron al volante en el ojo del huracán. Ahora, con la aclaración pública, queda por ver si el tema se cierra o si seguirá alimentando debates en vísperas del amistoso del domingo contra Panamá en el Maracaná.
Brasil se entrena desde el miércoles en Teresópolis, donde el ambiente parece tranquilo pese al ruido exterior. Según fuentes del cuerpo técnico, tanto Casemiro como Endrick mantienen una relación cordial y profesional, sin tensiones visibles en los entrenamientos. La polémica, al menos dentro del vestuario, parece haber quedado atrás.
Pero fuera, en redes sociales y en los programas de debate, las opiniones siguen divididas. Hay quienes defienden a Casemiro por su rol de veterano protector, mientras otros consideran que sus palabras fueron innecesarias y que subestimaron el talento del delantero madridista. La línea entre proteger y menospreciar es fina, y en el fútbol moderno, cada palabra se analiza con lupa.
Lo cierto es que Casemiro aprendió la lección: en tiempos de redes sociales, hasta las declaraciones más bienintencionadas pueden convertirse en polémica. Y ahora, con Endrick oficialmente en la lista para el Mundial, ambos tendrán que demostrar que la unión del grupo está por encima de cualquier malentendido mediático.
*¿Casemiro se pasó de protector o las redes exageraron una declaración sacada de contexto?*





