
El Manchester City ha respondido con contundencia a las declaraciones de Enrique Riquelme, candidato a la presidencia del Real Madrid, quien el pasado miércoles anunció el fichaje de Erling Haaland como parte de su campaña electoral. El club inglés ha emitido un comunicado oficial en el que niega categóricamente cualquier posibilidad de traspaso y amenaza con emprender acciones legales.
“Las historias que han surgido desde España sobre el futuro de Erling Haaland son falsas. No hay ninguna posibilidad de que esto ocurra y no existe ninguna cláusula contractual que lo permita. Estamos considerando emprender acciones legales por el uso de la imagen de nuestro jugador en este contexto”, reza el comunicado del Manchester City.
La respuesta del conjunto mancuniano llega después de que Riquelme sorprendiera en plena campaña electoral con el anuncio del fichaje del delantero noruego, generando un impacto mediático considerable. Sin embargo, el entorno del futbolista ha salido rápidamente a desmentir cualquier contacto con el candidato madridista.
Alfie Haaland, padre del jugador, fue claro en sus declaraciones: “Todo muy entretenido, pero falso. Le deseamos lo mejor a ambos candidatos en las elecciones del Real Madrid”. A estas palabras se sumó Rafaela Pimenta, agente del delantero, quien también negó cualquier negociación con Riquelme.
La situación recuerda al polémico caso de Luis Figo en el año 2000, cuando el entonces presidente del Real Madrid, Florentino Pérez, anunció su fichaje como parte de su campaña electoral. En aquella ocasión, el futbolista portugués acabó abandonando el Barcelona para vestir la camiseta blanca, en una de las operaciones más controvertidas de la historia del fútbol español.
Consciente de las dudas que su anuncio podría generar entre los socios del Real Madrid, Enrique Riquelme adoptó una medida inédita para respaldar sus palabras. El candidato se comprometió ante notario a pagar la cuota de todos los socios del club en caso de no conseguir el fichaje de Haaland, un gesto con el que pretende demostrar la seriedad de su propuesta electoral.
El Manchester City, por su parte, mantiene una postura firme respecto al futuro de su estrella. El club considera que no existe ninguna cláusula en el contrato del noruego que permita su salida en este momento, y ve el uso de la imagen del jugador en contexto electoral como una práctica inapropiada que podría derivar en acciones judiciales.
La polémica añade tensión a unas elecciones presidenciales del Real Madrid que ya prometían ser intensas. Ahora, Riquelme deberá afrontar no solo el desafío de convencer a los socios madridistas de la viabilidad de su proyecto deportivo, sino también las posibles consecuencias legales derivadas de su estrategia de campaña.
Mientras tanto, Erling Haaland continúa centrado en sus compromisos con el Manchester City, ajeno a una controversia que ha situado su nombre en el centro del debate futbolístico español e inglés. El desenlace de esta situación podría marcar un precedente sobre los límites de las promesas electorales en el mundo del fútbol.





