
Enrique Riquelme, candidato a la presidencia del Real Madrid, ha generado un amplio debate tras anunciar en el programa El Hormiguero un supuesto fichaje de Erling Haaland por el club blanco. La declaración tuvo gran repercusión y, poco después, fue desmentida por el entorno del jugador, en concreto por Rafaela Pimenta y por el padre del futbolista, así como por el propio Manchester City.
La controversia no quedó ahí. Según ha podido conocer Defensa Central, el candidato habría formalizado su compromiso ante notario. De acuerdo con el acta notarial número 3.238, titulada ‘Acta de Manifestaciones y Compromisos’, Don Enrique-José Riquelme Vives, de 37 años (nacido el 9 de enero de 1989), socio del Real Madrid con el carné número 41.736, dejó constancia de sus promesas electorales. El notario Juan Aznar de la Haza identificó al candidato mediante su documento de identidad y levantó el acta en su despacho de Madrid, dando fe de las manifestaciones expresadas.
El contenido del documento establece un compromiso concreto: si Riquelme gana la presidencia y no logra incorporar a Haaland y a Rodri durante el mercado de verano, se obliga a pagar el abono de la próxima temporada a todos los socios del club. Esa cifra rondaría, según las estimaciones manejadas, las 100.000 personas, lo que convierte la promesa en una apuesta de notable riesgo económico.
En el plano deportivo, el cumplimiento de ambas operaciones presentaría dificultades evidentes. Según el propio Riquelme, Haaland tendría un acuerdo con el Manchester City para salir por una cantidad determinada, una cláusula que él mismo abonaría en caso de llegar al Bernabéu. En el caso de Rodri, en cambio, la situación parece más compleja, ya que requeriría una negociación directa con el club inglés. Conviene subrayar que estas afirmaciones proceden del candidato y no han sido confirmadas por el Manchester City ni por los representantes de los jugadores.
Desde el punto de vista del análisis, la estrategia de Riquelme recuerda al planteamiento que utilizó Florentino Pérez en el año 2000, cuando vinculó su candidatura a una promesa de fichaje de gran impacto. No obstante, el contexto actual es distinto y, en apariencia, más difícil de ejecutar, dado que las dos operaciones afectarían a futbolistas de un mismo club que se ha pronunciado en contra de la versión difundida.
La utilización de la imagen de Haaland en plena campaña electoral también ha abierto la puerta a posibles consecuencias legales. El Manchester City no descartó acudir a la justicia al considerar que el candidato aprovechó la figura del delantero para captar votos, un aspecto que sigue sin resolverse.
Con la documentación presentada y la formalización ante notario, el candidato ha querido respaldar sus promesas con pruebas. Ahora resta esperar al resultado de las urnas el próximo domingo para conocer si tendrá la oportunidad de cumplir, o no, con lo firmado.
*Información elaborada a partir de declaraciones y documentos cuya autenticidad y alcance no han sido confirmados oficialmente por todas las partes implicadas.





