
La campaña electoral del Real Madrid vivió uno de sus momentos más tensos en las últimas horas tras una promesa pública del candidato Enrique Riquelme que fue rápidamente desmentida por el entorno de Erling Haaland, el delantero del Manchester City al que el empresario aseguró poder fichar si gana los comicios de este domingo.
Todo comenzó durante la aparición de Riquelme en el programa de televisión El Hormiguero, donde el candidato exhibió una camiseta del delantero noruego y presentó un documento con promesa notarial: si no logra incorporar a Haaland y al centrocampista Rodri en caso de ganar las elecciones, se comprometería a asumir el pago de las cuotas de aproximadamente 100.000 socios durante la próxima temporada. Riquelme también afirmó que Haaland cuenta con una cláusula de rescisión en su contrato con el City y que el jugador estaría dispuesto a unirse al club blanco bajo su gestión.
Sin embargo, la respuesta no tardó en llegar. Alf-Inge Haaland, padre del delantero, y Rafaela Pimienta, su agente, emitieron un comunicado conjunto en el que calificaron el asunto de “entretenido, pero falso”. En el texto, ambos negaron la existencia de cualquier acuerdo para que el jugador se traslade al Real Madrid y aprovecharon para desear suerte a los dos candidatos en la contienda electoral.
Ante la réplica, Riquelme respondió a través de Diario AS sin dar marcha atrás en sus afirmaciones. “Forma parte del juego. Ya pasó también con Figo”, declaró, en alusión al histórico fichaje del portugués que también estuvo envuelto en polémica antes de hacerse oficial. El candidato insistió en que había mantenido conversaciones tanto con el entorno de Haaland como con Pablo Barquero, representante de Rodri, y reconoció que en el caso del noruego cualquier operación pasaría necesariamente por negociar con el Manchester City. Más tarde añadió que el atractivo del Real Madrid es suficiente para convencer a los mejores jugadores del mundo cuando se dan las condiciones adecuadas.
El cruce de declaraciones llega en el tramo final de una campaña electoral que ha mantenido en vilo a la afición madridista. El favorito según las encuestas, Florentino Pérez, ha manejado en su propuesta la posibilidad de contar con José Mourinho como entrenador, mientras que Riquelme ha articulado un proyecto deportivo que incluye a Raúl González como director deportivo y a Fernando Hierro al frente de la cantera, además de las prometidas incorporaciones de primer nivel.
Desde un punto de vista estrictamente deportivo y financiero, la operación Haaland representaría uno de los movimientos más costosos de la historia del fútbol, no solo por la posible cláusula de rescisión sino también por las condiciones salariales que exigiría un jugador de su perfil. Airear negociaciones de esta magnitud en plena campaña electoral supone un riesgo evidente: si el entorno del jugador lo desmiente públicamente, el candidato pierde credibilidad en un momento clave.
Queda por ver si este episodio tendrá impacto real en la decisión de los socios este domingo o si quedará como un capítulo más de una campaña marcada por las grandes promesas.
*Nota: Las declaraciones del entorno de Haaland negando cualquier acuerdo son oficiales. Las afirmaciones de Riquelme sobre conversaciones previas con el jugador y sus representantes no han sido confirmadas de forma independiente por las partes mencionadas.





