
El Real Madrid mantiene su posición de calma en el mercado de fichajes, incluso ante la insistencia de José Mourinho por incorporar a Mateus Fernandes al centro del campo blanco. Según informó Fabrizio Romano, la operación no se encuentra avanzada y el club no la sitúa entre sus objetivos inmediatos.
Mourinho habría trasladado a la dirección deportiva del Real Madrid su interés particular por el centrocampista portugués, argumentando que su perfil combina juventud, versatilidad y una doble capacidad tanto en labores defensivas como en la construcción del juego. Sin embargo, la apreciación técnica del entrenador no ha derivado, por el momento, en gestiones concretas por parte de la entidad madridista.
Del lado del West Ham, la postura también es clara: el club inglés no contempla desprenderse del jugador por una cifra inferior a los 98 millones de euros. Los londinenses esperan recibir varias propuestas por un futbolista al que dan por saliente tras una temporada considerada decepcionante, y su intención es maximizar el rendimiento económico de la operación aprovechando el interés del mercado.
La principal razón que explica la pasividad del Real Madrid reside en la planificación interna del club. Según las informaciones disponibles, la dirección deportiva considera que la llegada de Bernardo Silva cubre las necesidades más urgentes en la medular, con el portugués llamado a asumir un papel central junto a Aurélien Tchouaméni tanto en la salida de balón como en la generación de juego ofensivo. Con esa incorporación como referencia, el fichaje de Mateus Fernandes no respondería a una carencia estructural en la plantilla, al menos tal y como está configurada actualmente.
Fabrizio Romano, fuente de referencia en este asunto, no descarta por completo que el escenario pueda cambiar a lo largo del mercado estival, aunque matiza que, a día de hoy, el Real Madrid no ha dado ningún paso concreto en la dirección del centrocampista del West Ham.
Desde una perspectiva táctica, el perfil de Mateus Fernandes resulta interesante para cualquier equipo que priorice la intensidad en la presión y la capacidad de transición. Su polivalencia le permite actuar en distintas posiciones del centro del campo, lo que lo convierte en un recurso atractivo para plantillas que buscan profundidad en esa zona. No obstante, la exigencia económica del West Ham —98 millones de euros— sitúa la operación en una franja de precio que dificulta su viabilidad para la mayoría de los clubes interesados.
El Real Madrid, por su parte, mantiene su hoja de ruta sin modificaciones. La continuidad en la planificación y la confianza en los refuerzos ya incorporados parecen ser los factores determinantes para no activar una ofensiva por el jugador en este momento.
*Nota: La información relativa al interés de Mourinho y al estado de la operación proviene de Fabrizio Romano y no ha sido confirmada oficialmente por el Real Madrid ni por el West Ham.*





