
El Real Madrid ejecutó esta semana la opción de recompra sobre Nico Paz, pero el futuro del centrocampista argentino no estará en el Bernabéu. Según las informaciones más recientes, incluida la confirmación de Fabrizio Romano, el club blanco tiene intención de vender al jugador y ya ha fijado una cifra de salida: al menos 70 millones de euros para cualquier equipo que desee hacerse con sus servicios.
La decisión responde a una situación de saturación en el centro del campo madridista. Con Brahim, Arda Güler, Mastantuono y Bernardo Silva ocupando posiciones similares en el esquema ofensivo, desde el club consideran que Nico Paz representa un perfil redundante, un ‘cromo repetido’ que no tendría cabida real en la rotación. En ese contexto, mantenerlo sería condenarlo a ser la sexta o séptima opción, lo que podría acelerar su devaluación en el mercado.
Según las informaciones disponibles, José Mourinho habría sido un factor determinante en esta resolución. El técnico portugués no encuentra un hueco natural para el argentino en su sistema y habría trasladado al club la conveniencia de traspasar al jugador antes de que su valor de mercado se vea afectado por la falta de minutos. Mourinho, por su parte, sí tiene claro lo que necesita para completar la plantilla: un centrocampista creativo y un defensa central son sus dos exigencias prioritarias de cara al próximo mercado de verano.
Ahí es donde entra la planificación del Real Madrid. El dinero obtenido por Nico Paz podría ser reinvertido en dos nombres concretos: Kees Smit, centrocampista holandés, y Alessandro Bastoni, defensa central italiano. Ambos jugadores tienen un valor de mercado que se aproxima a los 70 millones que el club espera recibir por el argentino, lo que haría de esta operación una vía de financiación directa para al menos uno de estos dos fichajes.
En cuanto al destino más probable de Nico Paz, todo apunta al Como, club italiano donde el jugador brilló durante las dos últimas temporadas. Según las informaciones de las últimas horas, el Real Madrid habría ofrecido al conjunto lombardo la compra total del futbolista por entre 60 y 70 millones de euros, con la condición de incluir en el nuevo contrato una cláusula de recompra fijada en torno a los 80 millones. De cerrarse en estos términos, el club blanco mantendría así una vía de retorno futura si el rendimiento del jugador justifica una segunda oportunidad.
La operación, no obstante, todavía no está cerrada y se esperan novedades en las próximas horas. Lo que sí parece claro es la hoja de ruta del Real Madrid: vender a un jugador que no encaja en el proyecto actual de Mourinho y utilizar ese capital para reforzar posiciones que el técnico considera deficitarias en la plantilla.
*Nota: La venta de Nico Paz y los fichajes de Bastoni y Kees Smit no han sido confirmados oficialmente por el Real Madrid. Las informaciones sobre las negociaciones con el Como y la posición de Mourinho provienen de fuentes no oficiales y deben considerarse como no verificadas hasta nuevo aviso.*





