Gordon tumba a RD del Congo con dos asistencias y silencia sus críticos en el Mundial

Gordon tumba a RD del Congo con dos asistencias y silencia sus críticos en el Mundial

Anthony Gordon entró al campo con Inglaterra perdiendo y salió convertido en la figura del partido. En menos de 25 minutos como suplente, el extremo del Barcelona cambió el resultado ante la República Democrática del Congo y puso a los suyos en los octavos de final del Mundial 2026.

Thomas Tuchel había optado por Marcus Rashford en el lateral izquierdo para este duelo de dieciseisavos, relegando a Gordon al banquillo tras sus actuaciones irregulares en la fase de grupos. Con el marcador adverso 1-0 al filo del minuto 60, el seleccionador inglés recurrió al jugador del Barcelona para intentar dar vuelta al partido. Gordon no tardó en justificar esa confianza. En el minuto 75, ejecutó un centro milimétrico que Harry Kane cabeceó para igualar el marcador. Diez minutos después, se deshizo de varios defensores congoleños y sirvió el pase que permitió al capitán inglés firmar el 2-1 definitivo. Dos asistencias, una remontada y la clasificación para la siguiente ronda.

El propio Gordon no ocultó la incomodidad que le genera partir desde el banquillo. “Odio ser suplente, soy un manojo de nervios”, declaró el extremo tras el encuentro. La frase resume la tensión acumulada por un jugador que llegó al Barcelona por 70 millones de euros y que había visto cómo sus primeras actuaciones con la selección en este torneo no terminaban de convencer al cuerpo técnico.

El rendimiento de Kane también merece mención: el delantero del Bayern de Múnich anotó en los minutos 75 y 85, ambos goles directamente fabricados por Gordon, y suma ya varios tantos en este Mundial. La sociedad entre ambos, sin embargo, no había encontrado continuidad en los partidos anteriores, lo que explica en parte la decisión inicial de Tuchel de apostar por Rashford.

En nuestra opinión, la actuación de Gordon ante el Congo no resuelve por sí sola el debate sobre su titularidad, pero sí obliga a Tuchel a reconsiderar su once de salida. Un jugador capaz de desequilibrar un partido en 25 minutos desde el banquillo representa un activo demasiado valioso para mantenerlo en el banquillo de forma sistemática. Si Gordon logra mantener este nivel de consistencia, el técnico alemán tendrá pocos argumentos para no darle la titularidad en los octavos de final.

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