
El Real Madrid prepara una oferta formal por Michael Olise, el extremo francés del Bayern de Múnich. Según diversas fuentes, el club blanco tiene previsto presentar una propuesta económica al conjunto bávaro en las próximas dos o tres semanas, con una cuota fija de 190 millones de euros complementada por 33 millones en variables ligadas al rendimiento. Otras informaciones hablan de una cifra inicial de 150 millones. La situación ha generado una disputa pública entre ambas directivas antes de que ninguna oferta oficial haya llegado siquiera a Múnich.
Las cifras que justifican el interés madridista son difíciles de ignorar. En la presente temporada, Olise ha anotado 22 goles y repartido 31 asistencias en 52 partidos, números que lo sitúan entre los extremos más determinantes de Europa. El jugador, de 23 años, llegó al Bayern en el verano de 2024 procedente del Crystal Palace y se adaptó con rapidez al fútbol alemán, consolidándose como una de las piezas centrales del sistema de Vincent Kompany.
La posición del Bayern de Múnich, no obstante, es clara y sin matices. Herbert Hainer, presidente del club, declaró sin rodeos: “Si Florentino Pérez quiere enviarnos una oferta por Olise, puede ahorrarse la molestia. Es jugador del FC Bayern y tiene un contrato a largo plazo”. Por su parte, el periodista Christian Falk, considerado Bayern Insider de referencia, apunta a que existe un acuerdo entre Hainer y el propio Florentino Pérez en el que se establece que no habrá ningún movimiento este verano y que el internacional francés se quedará en Múnich más allá del mercado estival.
Sin embargo, desde el entorno del Real Madrid llegan señales en sentido contrario. El Chiringuito TV recogió unas palabras atribuidas al presidente madridista en las que este habría dicho a su homólogo bávaro: “Al final, tendrás que venderme a Olise”. Nacho Peña, colaborador del programa, añadió: “Yo creo que algo más está por llegar y sabéis de sobra que a Florentino Pérez le encanta y le enamora Olise”. Estas declaraciones no han sido confirmadas oficialmente por el club blanco.
Un factor adicional que complica la lectura de la situación es la influencia de Kylian Mbappé. Según fuentes consultadas, el delantero francés estaría tratando de convencer a Olise de que fuerce su salida del Bayern, dado que el deseo del extremo sería jugar en el Santiago Bernabéu junto a su compatriota. La relación personal entre ambos jugadores, forjada en la selección francesa, añade un componente extradeportivo a una operación que ya de por sí resulta compleja en lo económico.
Este movimiento se enmarca en un mercado de fichajes en el que el Real Madrid ya ha confirmado las incorporaciones de Ibrahima Konaté procedente del Liverpool, Denzel Dumfries del Inter de Milán, Marc Cucurella del Chelsea y Bernardo Silva del Manchester City. La llegada de cuatro refuerzos de primer nivel no parece haber saciado la ambición del club en este mercado. En nuestra opinión, la distancia entre las posiciones públicas de ambas directivas es tan grande que, de producirse finalmente el traspaso, requeriría de un giro significativo en la negociación privada que hoy no resulta visible desde fuera.





