
La jornada 37 de LaLiga dejó una nueva ración de controversia arbitral que ha encendido el debate futbolístico en toda España. Este martes, el Comité Técnico de Árbitros (CTA) realizó un exhaustivo análisis a través de su programa habitual ‘Tiempo de Revisión’, donde reconoció errores significativos en el encuentro entre Sevilla y Real Madrid disputado en el Ramón Sánchez-Pizjuán.
La acción más controvertida de la noche se produjo en el tanto de Vinicius Jr, donde Kylian Mbappé, en su labor de asistente, ejecutó un movimiento con el brazo sobre José Ángel Carmona que ha generado un intenso debate. El CTA ha reconocido que la acción del delantero francés merecía ser sancionada como falta.
“El árbitro interpreta que el movimiento del brazo forma parte de la acción natural de protección del espacio en la disputa, sin apreciar una intensidad suficiente ni un uso del brazo temerario o indebido que justifique la señalización de falta en ataque. En base a este criterio, valida la acción ofensiva y el posterior gol”, explica el informe inicial del organismo arbitral.
Sin embargo, el CTA matiza su posición con una reveladora declaración: “El Comité considera que la acción puede entenderse como infracción al existir un uso del brazo por parte del atacante que impacta en el adversario, generando una desventaja en la disputa. Este gesto, aún dentro de la dinámica de juego, presenta argumentos para ser sancionado como falta en ataque previa a la consecución del gol”.
Esta admisión resulta especialmente significativa, ya que reconoce implícitamente que el gol podría haberse anulado. No obstante, el CTA respalda la decisión del colegiado José María Sánchez Martínez al considerarla dentro del margen interpretativo permitido: “Desde el punto de vista del protocolo VAR, se trata de una acción interpretable en cuanto a la intensidad y naturaleza del contacto, no constituyendo un error claro y manifiesto. Por ello, el VAR actúa correctamente al no intervenir”.
La segunda jugada polémica analizada por el CTA se produjo en el minuto 35 del encuentro y involucra nuevamente a Vinicius Jr como protagonista. El extremo brasileño ejecutó una brillante maniobra superando a Castrín, momento en el cual Kike Salas, el otro central del Sevilla, salió con evidente violencia al corte.
La secuencia de la jugada resulta reveladora: el defensor sevillista logra despejar el balón, pero inmediatamente después impacta con fuerza en la rodilla del jugador madridista. Las imágenes muestran claramente cómo Vinicius recibe el golpe cuando ya no tenía posibilidad de alcanzar el esférico.
El CTA es contundente en su análisis técnico: “Para el Comité, la acción puede considerarse temeraria, lo que llevaría aparejada la sanción técnica de penalti y disciplinaria de tarjeta amarilla”. Esta declaración supone un reconocimiento explícito de que José María Sánchez Martínez erró al no señalar la pena máxima.
A pesar de esta valoración, el organismo arbitral nuevamente ampara la decisión original bajo el paraguas del “criterio interpretativo”: “No obstante, al tratarse de una jugada con un claro componente interpretativo, donde la intensidad del contacto admite distintas valoraciones, debe prevalecer el criterio del árbitro de campo”.
El argumento recurrente del CTA en ambas jugadas se fundamenta en la filosofía del videoarbitraje, que establece la no intervención cuando no existe un “error claro, obvio y manifiesto”. Esta interpretación del protocolo VAR continúa generando frustración entre aficionados, jugadores y entrenadores.
“En este contexto y siguiendo la filosofía VAR, no estamos ante un error claro, obvio y manifiesto, por lo que la no intervención del VAR se considera correcta”, concluyen los colegiados en este nuevo episodio de ‘Tiempo de Revisión’, el penúltimo de la presente temporada.
Estas polémicas decisiones arbitrales cobran especial relevancia en una fase crucial de la competición liguera. El Real Madrid, que actualmente atraviesa un momento deportivo complejo tras la salida de su entrenador, vio cómo estas jugadas influyeron directamente en el desarrollo y resultado del partido ante el conjunto hispalense.
La transparencia mostrada por el CTA al reconocer estas situaciones dudosas representa un avance en la comunicación institucional, aunque plantea interrogantes sobre la efectividad del sistema VAR cuando las decisiones finalmente quedan validadas pese a reconocerse su cuestionabilidad.
Con solo una jornada restante en LaLiga, el debate arbitral permanece vigente y estas polémicas servirán sin duda como material de análisis para futuras modificaciones en los protocolos y criterios de arbitraje de cara a la próxima temporada.
La afición futbolística española aguarda con expectación cómo estas experiencias contribuirán a mejorar la implementación de la tecnología arbitral en el fútbol español.





