
“Ya tengo acuerdos cerrados con un entrenador en activo, un director deportivo y dos jugadores internacionales, uno de ellos español”. La frase cayó como un jarro de agua fría en Valdebebas. Enrique Riquelme, empresario de 37 años apodado el Rey Sol, confirmó su candidatura a la presidencia del Real Madrid y soltó la declaración más atrevida que se recuerda en una campaña electoral madridista. ¿Estrategia calculada o farol peligroso?
Riquelme presentó el aval bancario de 193,7 millones de euros —el 15% del presupuesto blanco— y eligió precisamente ese momento para lanzar sus cartas sobre la mesa. Según fuentes cercanas al candidato, el jugador español al que se refiere sería Rodri, actual Balón de Oro y pieza clave del Manchester City. La mención no fue casual: se filtró en rueda de prensa informal, sin micrófonos oficiales, aunque rápidamente circuló por todas las redacciones deportivas.
Nacido en Cox, pequeño municipio del sureste español, Riquelme amasó su fortuna con Cox Energy, empresa de energías renovables que fundó en 2014 y que cotiza en México y España. El Mundo cifra su patrimonio personal en 460 millones de euros. Cercano a Rafael Nadal —patrocina su equipo de pádel y sus lanchas eléctricas desde 2025—, el empresario es socio madridista desde hace 26 años y estuvo a punto de presentarse contra Florentino Pérez en 2021.
Bajo el lema “Patrimonio y Futuro”, Riquelme promete una ampliación de Valdebebas con 45 hectáreas exclusivas para socios: casa club, hotel, parque acuático, gimnasio, campos de fútbol, pistas de baloncesto, tenis, pádel y un recinto para 15.000 personas. Pero lo que realmente sacudió la campaña fueron sus declaraciones sobre fichajes y cuerpo técnico. “No voy a dar nombres ahora, pero todo está atado”, insistió en zona mixta.
Según fuentes del entorno del candidato, los contactos con el entrenador y el director deportivo se habrían producido a través de intermediarios comunes en el mundo de las renovables y el deporte de alto nivel. La estrategia de Riquelme pasa por presentarse como el anti-Pérez: transparencia, participación de socios y fichajes galácticos sin recurrir al endeudamiento. En los últimos días ha trabajado con destacados críticos del actual presidente, aunque sin hacer declaraciones conjuntas públicas.
La jugada de anunciar acuerdos antes de ser elegido no es nueva en el fútbol español, pero sí inusual en el Madrid. Algunos la califican de audaz; otros, de imprudente. Lo cierto es que pone presión directa sobre Florentino, que lleva cinco mandatos consecutivos sin oposición real desde 2009. Las elecciones del 7 de junio serán las primeras con papeletas en 20 años.
La reacción oficial del club ha sido el silencio absoluto. Pero en los pasillos de Valdebebas, según fuentes internas, hay quien ve con preocupación que un candidato externo pueda mover fichas del tablero antes de tiempo. Otros creen que se trata de puro marketing electoral, promesas sin base real que no resistirán el escrutinio público. Riquelme, por su parte, mantiene el pulso: “El 8 de junio empezarán a conocer los nombres”.
*¿Riquelme tiene realmente atados esos acuerdos o está jugando al órdago en una campaña desesperada contra el todopoderoso Florentino?*





