
José Mourinho se ha visto obligado a dar explicaciones al Benfica sobre el polémico vídeo utilizado por Florentino Pérez para anunciar su fichaje por el Real Madrid. Según informa el diario Récord, el técnico portugués ha asegurado a los dirigentes de su actual club que no grabó las imágenes en las que aparece vestido con la equipación blanca pronunciando la palabra “sí”.
El entrenador luso ha confirmado al Benfica que las imágenes fueron generadas mediante Inteligencia Artificial, lo que habría calmado el malestar generado en el club lisboeta. El vídeo fue difundido por Florentino Pérez a través del perfil de Twitter creado para su campaña electoral, acompañado del mensaje “MOUcha historia por hacer”, mientras Enrique Riquelme concedía una entrevista en El Hormiguero.
La aparición de Mourinho con la camiseta del Real Madrid había causado notable incomodidad en el Benfica, dado que el portugués sigue siendo técnico del conjunto águila a todos los efectos. Aunque Florentino confirmó el fichaje de manera sorprendente, este está supeditado a que gane las elecciones presidenciales del próximo domingo. Solo entonces podrá abonar la cláusula de rescisión del entrenador.
La aclaración de Mourinho resulta relevante porque, hasta que se formalice su salida, mantiene su vínculo contractual con el Benfica. La imagen del técnico con los colores merengues, de haber sido real, habría representado una falta de respeto hacia su actual empleador. Al tratarse de contenido generado por IA, la situación queda en un terreno diferente desde el punto de vista institucional.
Este episodio supone un nuevo desencuentro entre Real Madrid y Benfica en cuestiones de mercado. El precedente más reciente ocurrió el pasado verano durante la incorporación de Álvaro Carreras, operación que se complicó considerablemente. Los lusos intentaron retener al lateral para disputar el Mundial de Clubes, pese a haber dado su palabra de facilitar su marcha ante el deseo del jugador de incorporarse al conjunto blanco.
En aquella ocasión, el Benfica se aferró a la cláusula de rescisión después de haber acordado verbalmente una cantidad inferior, comportamiento que sorprendió negativamente en la directiva madridista. La tensión entre ambos clubes parece persistir, ahora con Mourinho como nuevo protagonista de un caso que ha requerido aclaraciones inmediatas.
La confirmación del fichaje por parte de Florentino, realizada de forma anticipada y mediante recursos tecnológicos controvertidos, añade un elemento inusual a una operación que ya era de por sí delicada por el perfil del entrenador y su situación contractual vigente con el club portugués.





