
España volvió a ser España. Con una victoria contundente ante Arabia Saudita, la Selección se colocó primera de grupo y borró de un plumazo las dudas generadas tras el empate ante Cabo Verde. El gran protagonista de la noche fue Lamine Yamal, quien en apenas diez minutos de juego ya había dejado su firma en el marcador y, con ella, su nombre grabado en los libros de historia del fútbol mundial.
El extremo del FC Barcelona, con 18 años y 343 días, se convirtió en el segundo jugador más joven en anotar tanto en una Copa del Mundo como en una Eurocopa. Solo Pelé, considerado por muchos el mejor de todos los tiempos, ostenta ese privilegio por encima de él. Un dato que sitúa al joven de Rocafonda en una dimensión que va más allá de una simple estadística generacional.
El encuentro siguió un guion pactado de antemano con el seleccionador Luis de la Fuente: Yamal saldría al descanso para no sobrecargar su físico. El propio jugador lo confirmó al término del partido: “Era el plan poder salir en la media parte y poder descansar, pero sobre todo ayudar al equipo. Ha salido el plan que teníamos. El 3-0 era una ventaja que me hacía poder descansar y ha salido perfecto”.
Más allá del rendimiento deportivo, Yamal protagonizó uno de los momentos más llamativos de la noche con una reflexión que evidencia la magnitud de lo que está viviendo. “Marcar gol es muy especial. Siempre he soñado estar en un Mundial y marcar en mi primer partido como titular. Al final el último Mundial lo vi estando en clase, estoy muy feliz”, declaró el barcelonista, recordando que en Qatar 2022 era todavía un adolescente sentado en un aula de instituto mientras el mundo miraba el torneo.
Más allá de la anécdota personal, Yamal también abordó el estado anímico del grupo tras el tropiezo inicial ante Cabo Verde, que generó cierto runrún mediático y público. El futbolista no esquivó el tema y reconoció que el empate había encendido una chispa interna en el vestuario: “Sí, normal. Empatas un partido pero al final tienes que ganar porque eres España y eso te pica. Esa diferencia de 6 días nos han dado tiempo para pensar mucho, queríamos que llegase el partido y ganar. Estamos muy felices”.
Las palabras de Yamal describen una selección que procesó la frustración del primer resultado y la canalizó en forma de rendimiento ante Arabia Saudita. La victoria por 3-0 no solo resuelve la situación clasificatoria del grupo, sino que devuelve la confianza a un equipo que llega al torneo como vigente campeón de Europa.
España se encuentra ahora primera de grupo, aunque su posición definitiva dependerá del resultado del encuentro entre Cabo Verde y Uruguay. Con Lamine Yamal como referente ofensivo y el vestuario unido tras una respuesta colectiva sólida, la Selección afronta el resto de la fase de grupos con otro semblante.
La actuación del joven extremo, que abandonó el campo al descanso con el trabajo cumplido y el equipo con tres goles de ventaja, es un síntoma de la gestión que Luis de la Fuente pretende hacer de su figura estrella a lo largo del torneo: dosificar sus minutos para mantenerlo en plenitud en los momentos decisivos.
*Nota: La clasificación definitiva de España como primera o segunda de grupo quedaba pendiente del resultado del partido entre Cabo Verde y Uruguay al cierre de esta información.*





