
El nombre de Thiago Pitarch ocupa uno de los debates más relevantes de la pretemporada del Real Madrid. Con tan solo 18 años, el centrocampista surgido de La Fábrica ha pasado de ser una promesa en las categorías inferiores a convertirse en un jugador que José Mourinho quiere evaluar personalmente antes de tomar cualquier decisión sobre su futuro.
Según ha informado Diario AS, el técnico portugués no tiene prisa. Aunque las referencias que maneja sobre el joven son positivas y lo observado en los últimos meses le ha generado buenas impresiones, Mourinho prefiere esperar al final de la pretemporada para determinar si Pitarch se integra de manera estable en la plantilla del primer equipo o si resulta más conveniente buscarle una salida temporal que le garantice minutos de competición.
La evaluación no se limita al aspecto técnico. El entrenador luso también quiere medir cómo responde el centrocampista a las exigencias tácticas y grupales del nuevo proyecto que está construyendo en Valdebebas. Esa adaptación será tan determinante como su rendimiento sobre el césped.
La temporada pasada, Pitarch disputó un total de 16 encuentros oficiales con el primer equipo, incluyendo apariciones en la Champions League, y aportó dos asistencias. Unas cifras que, en el contexto de un jugador de su edad debutando en la élite, hablan de una progresión notable y de la confianza que el club depositó en él durante la recta final de la campaña.
Una parte esencial de ese salto al primer equipo tuvo nombre propio: Álvaro Arbeloa. El entonces entrenador del Castilla conocía de cerca la trayectoria de Pitarch en las categorías inferiores y apostó por impulsarlo cuando aún acumulaba sus primeros pasos como profesional. Sin embargo, con Arbeloa ya fuera del club y el cuerpo técnico completamente renovado, el centrocampista debe volver a demostrar su valía ante un nuevo contexto y una nueva dirección.
Desde las oficinas del Real Madrid se reconoce que el potencial del jugador es elevado y que dispone de las condiciones para convertirse en una pieza relevante del club en el futuro próximo. No obstante, ese optimismo interno no garantiza por sí solo su continuidad en la plantilla, especialmente en un equipo donde la competencia por el puesto en el centro del campo es históricamente alta.
El mercado también sigue el caso con atención. Aunque por el momento no han llegado propuestas oficiales, varios clubes de LaLiga y del extranjero mantienen una vigilancia activa sobre su situación. Su juventud, su participación en competición europea y su margen de mejora lo convierten en un perfil atractivo para entidades que buscan incorporar talento con proyección.
La pretemporada será, en definitiva, el escenario donde Thiago Pitarch deberá convencer a Mourinho de que tiene un lugar en el Madrid de la próxima temporada. Las semanas que vienen definirán si el canterano consolida su posición en la élite o si inicia un nuevo camino en busca de continuidad fuera del Bernabéu.
*La información sobre el interés de otros clubes y la posible cesión de Thiago Pitarch proviene de Diario AS y no ha sido confirmada oficialmente por el Real Madrid.





