
El futuro de Marc Casadó en el FC Barcelona sigue sin resolverse y la dirección deportiva culé comienza a impacientarse. El objetivo inicial era cerrar un traspaso antes del 30 de junio para aliviar la masa salarial del primer equipo, pero el proceso se ha extendido más allá de lo planificado.
El propio centrocampista está condicionando su salida. Casadó, formado en La Masia y natural de Sant Pere de Vilamajor, ha dejado claro que solo abandonará el club si recibe una propuesta deportiva que le garantice protagonismo y minutos de calidad. No está dispuesto a firmar en cualquier destino sin tener certezas sobre su papel dentro del proyecto.
A eso se suma otra dificultad estructural: los equipos que han mostrado interés, entre ellos Manchester United, Al-Hilal y AS Monaco, han planteado fórmulas de cesión con opción de compra. Sin embargo, el Barça no contempla esa modalidad y exige un traspaso definitivo por una cifra superior a los 20 millones de euros. La brecha entre lo que pide el club y lo que ofrecen los pretendientes ha frenado cualquier avance real en las negociaciones.
En este escenario de estancamiento, ha entrado en acción Jorge Mendes, agente del jugador. El reconocido representante portugués ha activado sus contactos para encontrar una salida que satisfaga a todas las partes. Según el diario Sport, Mendes ha mantenido conversaciones con la directiva del AC Milan tras la llegada de Rúben Amorim al banquillo rossonero, y habría puesto el nombre de Casadó sobre la mesa como opción para reforzar el centro del campo.
El Milan atraviesa un momento de reconstrucción después de una temporada decepcionante y estaría dispuesto a realizar inversiones significativas en posiciones clave. La posible salida de Youssouf Fofana habría abierto una plaza en la medular que el club italiano necesitaría cubrir con urgencia. El perfil de Casadó, inteligente con balón, con capacidad para cubrir espacios y con experiencia en un club de máxima exigencia como el Barcelona, encajaría con el estilo de juego que Amorim quiere implementar.
No obstante, la operación depende de que el Milan presente una oferta ajustada a las pretensiones económicas del Barça. Si los rossoneri no alcanzan los 20 millones exigidos, la situación de Casadó seguirá sin resolverse. El tiempo juega en contra del club catalán, que necesita cerrar operaciones de salida para poder moverse en el mercado de fichajes con mayor margen económico.
Desde el entorno del jugador tampoco hay precipitación. Casadó prefiere esperar una propuesta que le convenza deportivamente antes de tomar una decisión definitiva, lo que podría prolongar aún más unas negociaciones que ya se han demorado respecto al calendario previsto por la dirección deportiva.
*Nota: La información relativa al interés del AC Milan y a los contactos de Jorge Mendes con la directiva rossonera proviene del diario Sport y no ha sido confirmada oficialmente por ninguna de las partes implicadas.*





