
Cuatro goles en tres partidos, líder de grupo con Brasil y candidato al Botín de Oro. El rendimiento de Vinicius Júnior en el Mundial 2026 ha terminado de convencer a Florentino Pérez de que renovar al brasileño es la operación más importante del verano del Real Madrid, por encima de cualquier fichaje galáctico. Ni Julián Álvarez ni Michael Olise por 150 o 200 millones: el club blanco quiere primero resolver el futuro de su ‘7’.
El panorama mundialista de Vinicius no tiene precedente reciente en el fútbol brasileño. Con cuatro goles en los tres partidos de la fase de grupos —uno ante Marruecos, uno ante Haití y dos ante Escocia en la victoria por 3-0 que selló el primer puesto en el Grupo C—, el delantero se convirtió en el primer brasileño en 24 años en marcar en los tres primeros partidos de un Mundial, igualando la hazaña de Ronaldo y Rivaldo en 2002. Según datos de ESPN, desde que Carlo Ancelotti asumió el banquillo de la Canarinha en mayo de 2025, Vinicius acumula 7 goles en 13 partidos con Brasil, frente a los 6 goles en 39 encuentros que registraba con los técnicos anteriores. “I think it’s the result of hard work, dedication and confidence that I would improve”, declaró el jugador tras el duelo ante Escocia.
Ese nivel de rendimiento ha acelerado los planes del club merengue. Según las informaciones disponibles, el Real Madrid ha pasado de una postura inamovible a contemplar una mejora de la oferta que tiene sobre la mesa desde hace meses, aunque sin equipararse a las exigencias del entorno del jugador, que reclama un paquete salarial de unos 30 millones de euros netos anuales, en línea con lo que percibe Kylian Mbappé. La última propuesta formal del club, presentada en mayo de 2025, se situaba en torno a los 20 millones de euros netos por temporada, cifra que fue rechazada por Vinicius y su representación. El contrato del brasileño expira en junio de 2027, lo que significa que, si no se llega a un acuerdo antes de enero de 2026, el jugador podría iniciar conversaciones con otros clubes en situación de agente libre.
Tanto el jugador como el presidente han enviado mensajes de acercamiento en los últimos meses. Florentino Pérez declaró en entrevista con El País: “Me encantaría que Vinicius siguiera toda la vida. Nos ha ganado las dos últimas Champions y está muy identificado con el club. Si no quiere estar en el Madrid y quiere firmar con otro equipo, será libre de hacerlo. No lo voy a forzar a nada. Ni el dinero será lo más importante, nunca lo ha sido”. Por su parte, el futbolista afirmó: “Quiero seguir toda mi vida aquí. Tengo contrato hasta 2027, tengo que hablar con el Madrid y el Madrid tiene que hablar conmigo. El Real está tranquilo y yo estoy tranquilo. El presidente confía en mí y yo confío en él. Hay que esperar”. Además, ante la prensa, Vinicius ha reiterado que el Bernabéu es “el club de mis sueños” y que la renovación llegará “en el momento adecuado”. El interés de la Saudi Pro League, que llegó a ser activo a finales de 2024, se ha enfriado significativamente según fuentes consultadas por ESPN.
El club tiene previsto sentarse con el jugador una vez concluya el torneo, fecha que Vinicius ha señalado como el momento oportuno para abordar su futuro. La clave del acuerdo parece estar en si ambas partes están dispuestas a ceder: Madrid, a mejorar su oferta de forma significativa; el jugador, a aceptar un paquete que quizás no iguale exactamente el de Mbappé, pero que reconozca su estatus. Con cuatro goles en tres partidos y Brasil ya en octavos de final, el brasileño llega a esa negociación desde la mejor posición posible. Si el Real Madrid deja escapar a Vinicius en estas circunstancias, la decisión difícilmente podrá explicarse en términos deportivos.





