
La renovación de Vinicius Junior con el Real Madrid lleva más de 17 meses bloqueada y el tiempo corre: su contrato vence el 30 de junio de 2027. Con el Mundial en marcha, el periodista Tomás Roncero ha arrojado luz sobre la posición real del brasileño, marcando una diferencia importante respecto a lo que se venía especulando en las últimas semanas.
Durante su intervención en El Chiringuito de Jugones, el programa que presenta Josep Pedrerol en Mega, Roncero fue directo sobre la postura del extremo: “Vinicius aceptaría una subida de salario para renovar con el Madrid, aunque siga cobrando por debajo de Mbappé”. Esta declaración despeja uno de los principales rumores que circulaban en los últimos meses: que el ‘7’ exigía equipararse económicamente al francés. Según Roncero, esa no es la ambición de Vinicius. El subdirector de AS añadió además que convertirse en el mejor pagado de la plantilla “no es su sueño”.
Sin embargo, la cuestión salarial no es el único escollo. Según han podido confirmar diversas fuentes, el principal punto de tensión es la prima de renovación. El entorno del brasileño habría pedido incluir un bono extraordinario en el acuerdo, algo que el Real Madrid nunca ha ofrecido a un jugador que ya pertenece a la plantilla. Esta demanda guarda paralelismo con el caso de Kylian Mbappé, quien al llegar desde el PSG en 2024 firmó un contrato de cinco temporadas que incluía una prima de fichaje cercana a los 100 millones de euros, distribuida en varios plazos. Desde el círculo de Vinicius consideran que ese precedente debe tenerse en cuenta. En mayo de 2025, durante la última ronda de negociaciones, Madrid ofreció 20 millones de euros netos anuales —frente a los aproximadamente 17 millones que cobra actualmente—, pero el campamento del jugador solicitó un paquete total de 30 millones incluyendo variables y bonificaciones. El club rechazó esas condiciones y las conversaciones quedaron paralizadas desde entonces.
En las oficinas del Santiago Bernabéu, la postura oficial es de calma. Florentino Pérez y su equipo son conscientes de la situación, pero según AS, la estrategia pasa por esperar al final del Mundial para retomar las conversaciones con una hoja en blanco. El diario español es contundente: si no se llega a un acuerdo en esa ronda, el club “empezará a valorar otras opciones”. El propio Vinicius ha declarado públicamente que no tiene prisa: “No estoy apurado por renovar mi contrato”, afirmó. Por su parte, su rendimiento en la temporada 2025-26 —22 goles y 10 asistencias— mantiene intacto su valor de mercado, aunque el debate sobre su convivencia en el ataque con Mbappé sigue presente en los despachos.
Las próximas semanas serán determinantes. Con el Mundial como telón de fondo, una actuación destacada de Vinicius con Brasil podría reforzar su posición negociadora, mientras que un torneo discreto haría lo contrario. La disposición del jugador a aceptar un salario inferior al de Mbappé simplifica una parte del problema, pero la demanda de una prima de renovación sin precedentes en la política interna del club sigue siendo el verdadero obstáculo. En una negociación donde ambas partes dicen querer llegar a un acuerdo, la distancia real aún no está cerrada.





