
La renovación de Vinícius Júnior con el Real Madrid lleva meses estancada y la paciencia en el club comienza a agotarse. Mientras el brasileño sigue sin firmar, Florentino Pérez ya trabaja en alternativas concretas para no quedar desprotegido ante un escenario que cada vez parece más posible.
El nudo económico sigue sin desatarse. Según fuentes citadas por ESPN, en las últimas conversaciones celebradas en mayo de 2025, el Real Madrid presentó al jugador una oferta de aproximadamente 20 millones de euros netos por temporada. Las negociaciones se bloquearon después de que Vinícius exigiera 10 millones de euros adicionales en bonus para firmar el acuerdo. El astro brasileño demanda un contrato equiparable al del máximo perceptor del club, Kylian Mbappé, en torno a 30 millones de euros anuales, además de una “prima de renovación”, algo que el Madrid nunca ha ofrecido a ningún jugador. Desde entonces no se han producido nuevas reuniones y la negociación permanece paralizada, con el entorno del jugador sin esperar que las conversaciones se retomen antes del Mundial.
A pesar de la tensión, el propio Vinícius ha enviado señales públicas de querer continuar. “Espero poder quedarme aquí mucho tiempo. Todavía me queda un año de contrato, pero estoy muy tranquilo. Tengo la confianza del presidente. En el momento adecuado, renovaré y me quedaré aquí mucho tiempo, porque este es el club de mis sueños”, declaró el delantero. Sin embargo, las palabras no se han traducido en avances reales. El Real Madrid comenzará a considerar otras opciones si no se alcanza un acuerdo en la próxima ronda de conversaciones, prevista para este verano tras el Mundial de 2026. Por el momento, el contrato del brasileño expira dentro de un año y las negociaciones siguen en punto muerto.
En este contexto, el nombre de Yan Diomandé ha ganado fuerza en el Bernabéu. Según reveló el periodista Tomás González-Martín de El Debate, el Real Madrid tiene identificado al extremo del RB Leipzig como uno de sus principales objetivos en caso de que Vinícius no renueve. El jefe de ojeadores, Juni Calafat, lo ha señalado como un objetivo adecuado si Vinícius o Rodrygo abandonan el Bernabéu este verano. En su primera temporada completa en la Bundesliga, el marfileño de 19 años fue nombrado Rookie del año tras registrar 13 goles y 10 asistencias para el Leipzig. El interés es recíproco: los medios españoles aseguran que el jugador está totalmente convencido de la idea de unirse al Real Madrid y que, ante ofertas equivalentes, elegiría sin dudar el Bernabéu antes que Liverpool o el PSG. No obstante, el escenario se ha complicado en las últimas horas: el Real Madrid ha sufrido un revés en este frente, con informaciones que indican que Diomandé habría acordado verbalmente un contrato de cinco años con el PSG, según Fabrizio Romano. Por su parte, el RB Leipzig ha fijado un precio de entre 130 y 150 millones de euros por el jugador.
El otro nombre en la lista, Michael Olise, enfrenta obstáculos aún mayores. El extremo del Bayern ha sido identificado como el sucesor ideal a largo plazo de Vinícius, cuyo contrato expira en 2027 sin acuerdo de renovación a la vista pese a que las conversaciones se arrastran desde principios de 2025. Sin embargo, el Bayern ha dejado claro que Olise no está en venta, con planes ya en marcha para ofrecerle un nuevo contrato tras concluir su participación en el Mundial de 2026. El presidente bávaro Herbert Hainer fue contundente: “Michael Olise es un jugador del Bayern y tiene un contrato a largo plazo. No somos un club vendedor. Si Florentino Pérez quiere enviarnos una oferta, que se ahorre la molestia”, declaró Hainer a BILD. Según el periodista Christian Falk de Bild, ambos presidentes habrían sellado incluso un acuerdo informal: Hainer y Pérez acordaron el principio de que ningún club intentará fichar a un jugador del otro sin informar previamente al club correspondiente.
El panorama que se dibuja para el Real Madrid es complejo. La renovación de Vinícius depende de que ambas partes cedan en una brecha salarial que, por ahora, nadie parece dispuesto a cerrar. Diomandé, el plan B más concreto, está siendo disputado por grandes clubes europeos y podría decantarse por el PSG antes de que Madrid formalice ninguna oferta. En cuanto a Olise, el muro del Bayern hace que esa opción resulte prácticamente inviable a corto plazo. Florentino Pérez lleva semanas jugando en varios tableros a la vez, pero el tiempo corre y las decisiones no pueden demorarse mucho más.





