
El Real Madrid ha preparado una oferta histórica de 223 millones de euros para fichar a Michael Olise, una cifra que superaría el récord mundial de transferencias establecido por Neymar en 2017 con 222 millones. Sin embargo, el Bayern de Múnich ha dejado claro que no existe cantidad de dinero capaz de abrir una negociación.
Según informaciones de Goal.com, ESPN y Marca, el paquete económico diseñado por el club blanco incluye 190 millones de euros fijos más 33 millones en variables. A pesar de la magnitud de la propuesta, el presidente del Bayern, Herbert Hainer, fue contundente: “Bayern does not want to sell Michael”. El periodista Christian Falk, experto en el mercado alemán, fue igualmente directo al señalar que “at the moment, Real Madrid knows there’s no chance, even if they were to bid 300 million euros”.
La posición del Bayern no es únicamente declarativa. Olise firmó su contrato con el club bávaro hasta 2029 sin cláusula de rescisión, y el club ya trabaja en una ampliación de ese vínculo hasta 2031 con una duplicación de su salario actual. Un miembro de la junta directiva del Bayern resumió la postura institucional con claridad: “For a player like Olise, there’s no price tag that would make us flinch”. Además, según fuentes de Bavarian Football Works y SPORT, existiría un acuerdo entre las directivas de ambos clubes por el que el Real Madrid fue informado de que el jugador no estará disponible en este mercado de verano.
Los números de Olise en la temporada 2024/25 explican en buena medida el empeño madridista y la determinación del Bayern para retenerle. El extremo francés completó el curso con 20 goles y 23 asistencias en 55 partidos con el conjunto alemán, cifras que le sitúan entre los atacantes más determinantes de Europa. Esa producción ofensiva convierte cualquier negociación en un escenario de máxima complejidad para el comprador.
En nuestra opinión, el Real Madrid difícilmente encontrará margen de maniobra en este caso concreto. Con un contrato largo, sin cláusula de rescisión, una renovación en proceso y el respaldo explícito de la presidencia del club, el Bayern ha construido una muralla institucional y contractual que ninguna cifra, por elevada que sea, parece capaz de derribar antes del cierre del mercado estival.





