
El mercado de verano podría activar una cadena de movimientos entre Chelsea y Real Madrid que afecta directamente a dos centrocampistas de primer nivel. Si Enzo Fernández abandona Stamford Bridge, Xabi Alonso ya tiene claro quién ocuparía su lugar en el esquema del equipo londinense.
Según el periodista Miguel Serrano, “la exigencia de Xabi Alonso es adquirir a Aurélien Tchouaméni si Enzo Fernández se va del Chelsea”. El técnico español, de acuerdo con informes recientes, está decidido a mantener al centrocampista argentino en el club, pero si finalmente se ve forzado a venderlo, su prioridad para el reemplazo sería el francés del Real Madrid, al que prefiere por delante de otras opciones como Arda Güler.
En cuanto a los números de la posible operación, el Real Madrid ha fijado el precio de salida de Tchouaméni en 80 millones de euros, cifra que Chelsea estaría dispuesta a asumir. Los dirigentes madridistas consideran que el dinero obtenido por la venta del francés sería el respaldo financiero necesario para acometer la adquisición de Enzo Fernández, por quien el club londinense exige entre 120 y 140 millones de euros. El argentino, por su parte, ya cuenta con un acuerdo en principio con el Real Madrid por un contrato hasta 2032. La operación, por tanto, dependería de que ambas transferencias se cierren de forma coordinada.
La situación de Tchouaméni en el Real Madrid no es la más cómoda. Se le ha comunicado que su lugar en los planes del técnico ya no está garantizado y que, junto con Eduardo Camavinga, podría quedar en una posición vulnerable si el club completa nuevas incorporaciones en el centro del campo. El francés tiene contrato hasta 2028, pero sin renovación acordada, lo que añade incertidumbre a su futuro en el Bernabéu. Manchester United también sigue activamente su situación y mantiene el interés en cerrar un acuerdo para el verano de 2026.
En nuestra opinión, el escenario que se dibuja es complejo pero coherente desde el punto de vista deportivo y financiero. El Real Madrid encontraría en Enzo Fernández un perfil más vertical y con mayor presencia ofensiva que Tchouaméni, mientras que Chelsea incorporaría un mediocentro defensivo con experiencia en competición europea de alto nivel. La clave estará en si los clubes logran ponerse de acuerdo en los valores de cada operación, porque las cifras en juego son considerables y cualquier diferencia en las valoraciones puede hacer que toda la cadena se rompa antes de arrancar.





