
Lamine Yamal protagonizó una semana cargada de titulares dentro y fuera del campo. El extremo del Barcelona anotó en su primer partido completo del Mundial 2026, envió un mensaje público a Julián Álvarez y confirmó que no mantiene relación con ningún jugador del Real Madrid desde el incidente en el Santiago Bernabéu.
El delantero de 18 años, galardonado como Mejor Jugador de La Liga EA SPORTS 2025/2026, debutó como titular en la Copa del Mundo frente a Arabia Saudí y no tardó en dejar huella. Anotó a los 10 minutos de su primer partido completo, convirtiéndose en el octavo jugador más joven en abrir el marcador en un partido de Copa del Mundo. Lo hizo además regresando de una lesión muscular que lo había limitado en los minutos disponibles durante semanas. Tras el partido, declaró: “I feel really good. I’m excited above all, I’ve been off the field for a long time. I’m ready for whatever the boss wants.”
El seleccionador Luis de la Fuente señaló que Yamal habría podido jugar más minutos contra Arabia Saudí, pero consideró que su aporte fue suficiente y confía en que puede estar disponible para un partido completo en el siguiente encuentro. Esta gestión prudente responde a un contexto en el que el jugador llegaba al torneo con el cuerpo justo, y De la Fuente prefirió no forzar. La decisión parece haber sido acertada a la vista del rendimiento mostrado.
En paralelo, Yamal fue directo al ser preguntado por su relación con los jugadores del Real Madrid en el seno de la selección. “No he vuelto a hablar con Carvajal, no hablo con nadie del Madrid”, afirmó, precisando que entre sus contactos en el fútbol figuran jugadores como Borja Iglesias del Celta. Sus palabras llegan en un momento en que, según informaciones de Cadena SER y COPE, existe una creciente tensión entre los futbolistas de Barcelona y Real Madrid que preocupa al cuerpo técnico de Luis de la Fuente. La ausencia de Carvajal y Álvaro Morata en la convocatoria preliminar para el Mundial añade un contexto relevante a esa dinámica interna.
Yamal también aprovechó la entrevista para referirse a Julián Álvarez, cuyo posible fichaje por el Barcelona ha circulado en los últimos meses: “He’s a great player; if he comes, we’ll welcome him with open arms. He’d be joining the best club in the world, with the best fans in the world, in what I consider to be the best city in the world… go for it”. El mensaje, en inglés, fue rotundo y sin matices.
En nuestra opinión, Yamal ha consolidado en esta semana dos dimensiones que definen su perfil: la del jugador que resuelve en el momento decisivo, incluso condicionado físicamente, y la del futbolista que gestiona su imagen pública con una naturalidad poco habitual a su edad. Su posicionamiento respecto al Madrid y su guiño a Julián Álvarez no son declaraciones menores, sino señales claras de un jugador que ya asume con comodidad el peso mediático que conlleva ser el rostro del Barcelona y, cada vez más, el de la selección española.





