
El FC Barcelona busca un delantero centro para la próxima temporada tras la marcha de Robert Lewandowski, y el nombre de Viktor Gyökeres ha emergido como una opción concreta dentro de las oficinas del club catalán. El sueco, llegado al Arsenal en julio de 2025 procedente del Sporting CP por 54 millones de libras, representa una alternativa sensiblemente más asequible que el objetivo principal del club.
Gyökeres completó su primera temporada en la Premier League con 21 goles en 55 apariciones en todas las competiciones, aunque solo fue titular en 26 ocasiones en el torneo doméstico. Pese a ello, el Arsenal conquistó el título de liga y llegó a la final de la Champions League ante el PSG, partido en el que el delantero sueco entró desde el banquillo en el minuto 82. Su participación irregular como titular no ha pasado desapercibida para los clubes que monitorizan su situación.
El Barcelona valora una operación por aproximadamente 60 millones de euros para hacerse con sus servicios, una cifra muy alejada del coste que supondría fichar a Julián Álvarez. El argentino del Atlético de Madrid cuenta con una cláusula de rescisión fijada en 500 millones de euros, y el club rojiblanco no tiene intención de facilitar su salida por una cantidad inferior a 125 millones de libras. En este contexto, una de las vías que se ha explorado es la posibilidad de que el Arsenal incluyera a Gyökeres en un hipotético intercambio con el Atlético de Madrid para rebajar el coste del traspaso de Álvarez.
Sin embargo, el Arsenal ha dejado clara su postura respecto al futuro del jugador. Fabrizio Romano recogió las palabras del club londinense: ‘We want to keep the player, we believe in the player, and Viktor Gyokeres is part of our project’. La declaración indica que los gunners no contemplan ceder al delantero ni como moneda de cambio ni como venta directa, al menos de manera oficial.
En nuestra opinión, la situación de Gyökeres en el Arsenal presenta una contradicción difícil de ignorar: un jugador que no fue titular indiscutible en la Premier League y que apenas disputó minutos en la final de la Champions League no encaja del todo con la imagen de pieza central del proyecto que el club inglés proyecta públicamente. Si Barcelona mantiene su interés y ofrece una cifra cercana a los 60 millones de euros, el Arsenal tendrá que decidir entre un discurso de confianza institucional y una operación económicamente conveniente. La brecha entre lo que el Barça puede pagar por Álvarez y lo que el Atlético pide hace que Gyökeres sea, en términos financieros, la opción más coherente con las posibilidades reales del club catalán.





