
El Real Madrid ha autorizado la ausencia de Vinicius Júnior para el último partido de Liga contra el Athletic Club en el Santiago Bernabéu. El delantero brasileño ya ha puesto rumbo a su país natal, donde disfrutará de unos días de descanso antes de incorporarse a la concentración de la selección brasileña de cara al próximo Mundial.
La directiva merengue tomó esta decisión después de que el ‘7’ blanco saliera con molestias físicas del encuentro disputado en el Sánchez Pizjuán hace unos días ante el Sevilla. Con la Copa del Mundo programada para las próximas semanas y sin nada en juego deportivamente para el equipo en esta última jornada liguera, el Real Madrid ha considerado prudente otorgarle este permiso especial.
Esta medida busca garantizar que Vinicius llegue en óptimas condiciones al torneo más importante del fútbol internacional, donde Brasil se presenta como una de las grandes favoritas. El club blanco ha demostrado sensibilidad hacia la situación física de su estrella, evitando cualquier riesgo innecesario que pudiera comprometer su participación mundialista.
La ausencia de Vinicius supone que el brasileño no estará presente en uno de los momentos más emotivos de la temporada: la despedida de Dani Carvajal del Santiago Bernabéu. El lateral derecho, leyenda viviente del madridismo, recibirá el homenaje de la afición madridista en su último partido oficial con la camiseta blanca en el coliseo de Chamartín.
Este será un día cargado de emociones para el madridismo, que despedirá a uno de sus capitanes más emblemáticos. Sin embargo, Vinicius no compartirá ese momento especial con sus compañeros ni tendrá la oportunidad de realizar una despedida oficial ante su afición de cara a este parón internacional.
La relación entre Vinicius y parte de la afición madridista ha atravesado momentos muy complicados durante esta campaña. El futbolista carioca ha experimentado altibajos en su rendimiento que no han pasado desapercibidos en las gradas del Santiago Bernabéu, donde en varias ocasiones ha recibido sonoras pitadas.
El punto de mayor tensión llegó con el conflicto generado tras la salida de Xabi Alonso del banquillo merengue. Un amplio sector del madridismo responsabilizó a Vinicius de dinamitar el proyecto del técnico vasco, especialmente después de que el brasileño mostrara públicamente su descontento cuando era sustituido o quedaba en el banquillo durante sus peores momentos de forma.
Las protestas del delantero hacia Xabi Alonso cuando este tomaba decisiones técnicas que no le favorecían generaron un malestar profundo en la directiva y en gran parte de la afición. Muchos consideran que estas actitudes contribuyeron significativamente a los problemas internos que han condicionado el irregular rendimiento del equipo a lo largo de toda la temporada.
Aunque tras la marcha de Alonso se han producido momentos de reconciliación, con algunos sectores del Bernabéu aplaudiendo las buenas actuaciones del brasileño, la herida sigue abierta. Las pitadas históricas que ha recibido en determinados partidos reflejan que una parte considerable del madridismo todavía no le ha perdonado completamente.
La marcha anticipada de Vinicius hacia Brasil abre una incógnita de gran calado: ¿Habrá sido el partido de Sevilla su última actuación vistiendo la elástica del Real Madrid? Aunque tanto el club como el jugador han manifestado públicamente su intención de renovar el contrato, la realidad es que el brasileño finaliza su vinculación en apenas un año.
Esta situación contractual genera inevitables especulaciones sobre su futuro. Si Vinicius decidiera no renovar y salir libre el próximo verano, podría acceder a una prima de fichaje multimillonaria que dispararía sus ingresos económicos de forma considerable. Varios clubes europeos de primer nivel estarían siguiendo muy de cerca esta situación.
La directiva blanca trabaja intensamente para blindar al futbolista con un nuevo contrato que mejore sustancialmente sus condiciones actuales, conscientes de su enorme valor deportivo y comercial. Sin embargo, las negociaciones no siempre resultan sencillas y el contexto de tensión vivido esta temporada podría influir en la decisión final del jugador.
La ausencia confirmada de Vinicius supone un dolor de cabeza adicional para Álvaro Arbeloa, quien deberá gestionar un plantel muy mermado para el encuentro ante el Athletic Club de Bilbao. El técnico interino del Real Madrid se enfrenta a una de las convocatorias más complicadas desde que asumió el cargo.
Además de Vinicius, Arbeloa tampoco podrá contar con Rodrygo Goes, quien aún necesita varios meses de recuperación tras su lesión. La baja del brasileño priva al equipo de otro de sus principales recursos ofensivos, limitando considerablemente las opciones de ataque del preparador madridista.
El listado de ausencias se extiende a otras posiciones clave del esquema merengue. Salvo sorpresa de última hora, tampoco estarán disponibles Aurélien Tchouaméni, Éder Militão, Ferland Mendy, Trent Alexander-Arnold, Dean Huijsen y Andriy Lunin. Esta cascada de bajas obligará a Arbeloa a realizar importantes ajustes tácticos y a dar oportunidades a jugadores menos habituales en el once titular.
Vinicius no es el primer futbolista merengue en recibir autorización para ausentarse antes del final oficial de la temporada. Semanas atrás, Kylian Mbappé también obtuvo un permiso similar por parte del club, aunque en aquella ocasión no había compromisos internacionales inminentes.
Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido con Vinicius, el delantero francés ha confirmado que sí estará presente en este último partido ante el Athletic Club. La razón es puramente deportiva: Mbappé se encuentra inmerso en una apasionante lucha por el Pichichi de La Liga frente a Vedat Muriqi, y quiere aprovechar esta última oportunidad para intentar asegurar el trofeo de máximo goleador del campeonato.
Esta política de permisos especiales demuestra la flexibilidad del Real Madrid en circunstancias determinadas, especialmente cuando no existe una necesidad deportiva imperiosa y se pueden priorizar otros objetivos como la preparación para compromisos con las selecciones nacionales o la recuperación física de cara a grandes citas internacionales.
El Santiago Bernabéu vivirá este fin de semana una jornada agridulce: celebrará el adiós de una de sus leyendas, pero lo hará sin varias de sus estrellas actuales sobre el césped.





