
La vuelta de José Mourinho al Bernabéu acaba de convertirse en un problema de 15 millones de euros. El Benfica no se mueve. Florentino Pérez creyó tenerlo todo atado, pero las elecciones a la presidencia han dinamitado su plan. Lo que iba a costar 6-7 millones ahora vale más del doble. Y en Lisboa no piensan regalar nada, ni siquiera al Real Madrid.
El plazo se pasó. La cláusula barata expiró mientras Florentino montaba su campaña electoral. Ahora, según fuentes del entorno del Benfica, el club lisboeta ha fijado un precio definitivo: 15 millones de euros o Mourinho no se mueve. Ni un euro menos. Las buenas relaciones entre ambas instituciones no sirven de nada cuando hay dinero encima de la mesa. El incidente Vinicius-Prestianni ya enfrió el ambiente. Esto lo ha congelado del todo.
Florentino lo sabía. Sabía que convocar elecciones iba a encarecer la operación. Pero apostó por blindarse institucionalmente primero. “Primero los socios, luego el banquillo”, repetía en privado. El cálculo político le ha salido bien. El cálculo económico, no tanto. Ahora tiene que explicarle al Consejo por qué van a pagar 9 millones más por un entrenador que ya estaba prácticamente fichado.
Mourinho, mientras tanto, espera tranquilo en Lisboa. Sin prisa. Sabe que el Madrid pagará. Sabe que Florentino lo quiere de vuelta para meter en vereda a un vestuario que se le ha ido de las manos. Sabe que el presidente le ha prometido lo que más le gusta: poder absoluto. Control de fichajes. Voz en la confección de plantilla. Autoridad indiscutible. Todo lo que perdió en su última etapa.
El Benfica también lo sabe. Por eso ha cerrado la puerta a cualquier rebaja. “Mourinho ya no tiene autoridad aquí”, reconocen fuentes del club. Ha negociado a espaldas del vestuario. Ha dado el sí al Madrid. Ha puesto un pie fuera. Aunque Florentino pierda las elecciones —escenario improbable pero no imposible—, Mou no continuará en el Estadio da Luz. El divorcio es irreversible.
Según fuentes del entorno del vestuario del Real Madrid, la plantilla está dividida. Hay veteranos que recuerdan el primer Mourinho: el que ganaba pero quemaba todo a su paso. Hay jóvenes que solo conocen la leyenda. Florentino cree que es el momento perfecto para el regreso: un Madrid sin Champions reciente, un vestuario sin líder claro, una afición que añora la mano dura. Dos años más uno opcional. Seis millones netos por temporada. Y una misión imposible de cumplir hace 16 años: ganar la Champions con el escudo blanco en el pecho.
El Benfica ya tiene atado a su próximo entrenador. Solo esperan que Madrid suelte los 15 millones. En el Bernabéu, Florentino ha dado luz verde a la operación. “Pagaremos lo que haga falta”, filtró alguien cercano al presidente. Pero en el Consejo hay voces discrepantes. “¿15 millones por un entrenador de 62 años que lleva dos temporadas sin ganar nada relevante?”, cuestionan.
La pregunta ahora es simple: ¿vale Mourinho 15 millones o Florentino está pagando el precio de sus propias elecciones?
¿Es Mourinho la solución al Madrid o el capricho más caro de Florentino?





