Jesús cuesta 10M€ y desbloquea la inscripción del portero que nadie esperaba ver en el Barça este año

Jesús cuesta 10M€ y desbloquea la inscripción del portero que nadie esperaba ver en el Barça este año

Hay una cadena de decisiones en el Barça que merece analizarse más allá del simple fichaje de Gabriel Jesús: el delantero brasileño no solo refuerza el ataque, sino que, indirectamente, ha liberado el camino para que Dominik Livakovic sea inscrito oficialmente antes del próximo martes.

Según Sergi Solé, periodista de Mundo Deportivo, ya no existe ninguna duda al respecto. El portero croata, que llegó desde el Fenerbahçe por apenas 2 millones fijos más otros 2 en variables, formará parte de la plantilla esta temporada. Y lo más llamativo: estará por delante de Wojciech Szczesny en la jerarquía, siendo el segundo portero tras Joan Garcia.

¿Por qué esto es relevante? Porque el plan original era completamente diferente. La idea inicial era cederle durante esta campaña y esperar a 2027, cuando vence el contrato de Szczesny, para integrarlo plenamente. Pero los movimientos del mercado aceleraron los tiempos.

Mientras el Barça perseguía a Julián Álvarez, cualquier inscripción de Livakovic quedaba en suspenso. El club necesitaba gestionar sus márgenes económicos con precisión quirúrgica, y una operación grande en el ataque habría complicado el cuadro financiero. Con la puerta cerrada para el argentino y la elección de Gabriel Jesús —una opción notablemente más asequible, en torno a los 10 millones de euros—, el espacio necesario apareció.

Hansi Flick no ha disimulado su entusiasmo con el croata. Lo describió como un portero “de presente y pensando en el futuro”, lo que deja claro que esto no es un fichaje de emergencia ni un parche temporal. A los 31 años, Livakovic llega con credenciales sólidas: tres Mundiales disputados, 39 internacionalidades con Croacia y una experiencia europea considerable que le da al cuerpo técnico garantías reales.

Aquí está el punto que me parece más interesante de todo este asunto: el Barça ha adelantado en dos años una decisión estructural. Con Szczesny a los 36 años y con contrato solo hasta 2026, el club ya estaba mirando quién ocuparía esa posición a medio plazo. En lugar de esperar, han aprovechado una ventana económica favorable para traerlo ahora, con un coste ridículo para los estándares del mercado, y ponerlo a trabajar desde ya.

Esto tiene más lógica deportiva de la que parece a primera vista. Joan Garcia necesitará tiempo para consolidarse como titular indiscutible, y tener detrás a alguien con el recorrido de Livakovic —en lugar de depender de Szczesny y sus circunstancias— es una apuesta inteligente.

Lo que iba a tardar dos años en ocurrir sucederá antes del próximo martes. El dominó empezó con la renuncia a Álvarez y terminó con la camiseta azulgrana para Livakovic.

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