10 goles en 3 partidos y Mourinho hace lo que nadie esperaba: enterrar el debate Rodri antes de empezar

10 goles en 3 partidos y Mourinho hace lo que nadie esperaba: enterrar el debate Rodri antes de empezar

Tres jornadas. Nueve puntos. Diez goles. Y un debate que parecía eterno —el del Madrid sin un pivote de control— zanjado antes de que octubre llegue.

El verano fue raro. Rodri se fue al Barça y en Valdebebas quedó ese silencio incómodo de quien siente que perdió algo importante. Los titulares no tardaron: “El Madrid necesita un Rodri”, “El Madrid no tiene quién construya”, toda esa conversación conocida.

Luego llegó Mourinho. Y luego llegaron los partidos.

Espanyol, Real Sociedad, Málaga. Victorias las tres. La última, un 4-0 que no dejó demasiado espacio para la discusión táctica —cuando ganas así, la gente prefiere celebrar que analizar. Pero Edu Aguirre sí quiso analizar, y en El Chiringuito soltó algo que da para pensar más allá del entusiasmo inmediato.

Su argumento es este: el Madrid de Mourinho no necesita construir desde atrás porque directamente no construye desde atrás. Roba el balón en campo contrario y ataca desde ahí. Cortocircuita el proceso. “La gran mayoría de las ocasiones que crea el Madrid es porque roba en campo contrario y las crea cerca. No hace falta construir”, dijo. Y fue más directo todavía: “No hace falta un Rodri”.

Lo interesante no es si tiene razón —tres jornadas es una muestra demasiado pequeña para sentenciar nada—, sino la lógica detrás. Si un equipo presiona bien y recupera alto con consistencia, el perfil del pivote cambia completamente. Ya no necesitas a alguien que dicte el tempo desde el inicio de la jugada; necesitas a alguien que aguante el ritmo físico de esa presión constante. Son roles distintos, casi perfiles opuestos.

Aguirre también apuntó a algo más difícil de medir: el hambre. “Ves un equipo con hambre. Un equipo dolido por los dos años que han pasado”, explicó. Eso es Mourinho en estado puro —la narrativa del agravio como combustible colectivo. Funciona a corto plazo casi siempre. La pregunta real es si aguanta una temporada completa, cuando lleguen las lesiones, los empates malos y los partidos en los que la presión no sale.

Por ahora, los números son los que son. Diez goles en tres juegos no es casualidad, y si el equipo realmente está recuperando balones de forma sistemática cerca del área rival, eso significa que varios jugadores están haciendo un esfuerzo físico y táctico enorme partido tras partido.

El debate sobre Rodri no ha muerto, solo está en pausa. Pero Mourinho, de momento, tiene la mejor respuesta posible: los resultados.

Related posts