
Hansi Flick llegó a la rueda de prensa previa al Barcelona-Valencia con una frase que resume el dilema: a Lamine Yamal no le gusta correr por separado. El extremo arrastra un golpe que le impidió entrenarse con normalidad estos días, aunque viajó con el resto del plantel y sigue en la pelea por un puesto en el once inicial.
El propio técnico alemán reconoció que la situación no es sencilla de gestionar. Tuvo dolor por un golpe y se entrena por separado, pero dice que está bien y podría jugar mañana, explicó Flick, sin confirmar todavía si el joven de 18 años arrancará como titular. Lo llamativo es que el propio entrenador admitió que tampoco a él le entusiasma ver a su figura entrenando al margen del grupo: Hay que esperar para saber si juega mañana. Lo decidiremos. Él quiere jugar.
Más allá del parte médico, Flick aprovechó para destacar el presente futbolístico y emocional del atacante. Está a un muy buen nivel. Su mentalidad y ánimo están mejorando, aseguró, recordando que en el último partido fue sobresaliente. Incluso lanzó una reflexión que dice mucho sobre cómo maneja la recuperación de sus jugadores estrella: para Yamal es mejor jugar que entrenarse, y por eso considera acertado haberlo puesto de titular en los tres primeros partidos como parte del proceso de recuperación.
Esta filosofía de exponer al futbolista en competencia antes que en la sala de fisioterapia es, en sí misma, un tema de debate: no todos los entrenadores se animarían a decir en público que prefieren arriesgar minutos de un jugador tocado antes que resguardarlo. Flick apuesta fuerte por el rendimiento inmediato de Yamal, incluso a costa de cierto riesgo físico.
La conferencia también dejó otro dato relevante para el vestuario: la elección de los capitanes. Flick contó que la decisión fue mixta, entre cuerpo técnico y plantel. Yo decidí dos, Raphinha y Pedri, y luego tres los jugadores: Eric, Frenkie y Lamine, detalló. Así, Yamal no solo pelea por ser titular pese a las molestias, sino que además ya integra el grupo de liderazgo del vestuario culé, algo inusual para un futbolista de su edad.
Sobre Gabriel Jesus, el alemán fue cauto pero optimista: no está al cien por cien, pero podría sumar minutos en la segunda mitad. Me gusta cómo lo he visto, con el balón, con calma, de cara al gol, comentó.
Respecto a la sorpresiva derrota del Real Madrid, Flick evitó sacar pecho o relajarse. Vi el partido de ayer, el Real Madrid jugó bien, tuvo ocasiones, esto es fútbol y puede pasar, señaló, dejando en claro que el objetivo pasa por sostener la identidad de juego del Barcelona antes que por mirar de reojo al rival: Queremos tener nuestro estilo. No siempre es fácil ganar.





