
Hansi Flick tenía delante a un delantero centro recién llegado, con hambre de minutos y ganas de demostrar que su fichaje valió la pena. Y aun así, el técnico alemán decidió algo que pocos esperaban antes de visitar Mestalla: su ‘9’ titular seguirá siendo un extremo brasileño reconvertido, no el ariete que el Barcelona acaba de incorporar en los últimos días del mercado.
La explicación tiene nombre propio: Raphinha. El nuevo capitán azulgrana ha arrancado LaLiga con un registro que resulta difícil de ignorar, cinco goles en apenas tres jornadas, jugando precisamente en una posición que no es la suya de origen. Flick lo probó ahí arriba desde el inicio de temporada y la respuesta fue inmediata. Ahora, ni la llegada de Gabriel Jesus lo hace dudar.
En la rueda de prensa previa al partido, el entrenador no dejó lugar a interpretaciones: Raphinha es nuestra mejor opción en la demarcación de nueve, afirmó. Y fue más allá al justificar por qué un extremo puede rendir mejor que un delantero de área en ese rol. Según Flick, la clave está en los movimientos naturales del brasileño, que incluso jugando por banda tiende a cerrarse hacia el interior del campo, algo que en punta se traduce en una implicación constante con el balón.
Raphinha siempre se mueve hacia dentro aunque juegue en la posición de once, necesita estar implicado en el juego y ahora mismo es nuestra mejor opción en esa posición, explicó el técnico. A eso suma otras virtudes que, según él, encajan perfectamente con la identidad futbolística que busca imponer: presión, intensidad, velocidad. Tampoco pasó por alto su trabajo sin balón, un aspecto que en el fútbol de Flick pesa tanto como el gol. Raphinha defiende bien y está siempre bien. Para mí, es nuestra mejor opción ahí, insistió.
Esto no significa que Gabriel Jesus quede completamente al margen. El delantero ya fue convocado para el desplazamiento a Mestalla apenas días después de aterrizar en Barcelona, y Flick reconoció que, aunque todavía no está al cien por cien físicamente, las sensaciones en los entrenamientos han sido buenas. Me ha gustado lo que he visto en los entrenamientos, está preparado para jugar algunos minutos, comentó el alemán, quien no descarta darle rodaje en la segunda mitad ante el Valencia si el partido lo permite.
Lo llamativo es la secuencia de decisiones: el club invierte en un ariete de perfil clásico y, en lugar de acelerar su titularidad, el entrenador refuerza públicamente su confianza en la solución improvisada que ya tenía. Gabriel Jesus deberá ganarse un puesto que hoy, sobre el papel, ya tiene dueño. Y ese dueño no es delantero de formación.





