El dato que nadie vio venir: cero regates recibidos en un Bernabéu exigente

El dato que nadie vio venir: cero regates recibidos en un Bernabéu exigente

Hay partidos que se ganan con el marcador y otros que se ganan con la cara con la que sales del campo. Contra el Inter de Milán, el Real Madrid consiguió ambas cosas, pero si hay que señalar a un solo nombre propio de la noche, ese es Dean Huijsen.

El central español no jugó su mejor partido de la temporada por casualidad. Lo hizo en el peor momento posible para fallar: el estreno de Mourinho en la Champions League, contra un rival que aprieta arriba y que suele encontrar huecos en defensas jóvenes. Huijsen no le dio ninguno.

Los números hablan solos. Dieciséis contribuciones defensivas, doce despejes, cuatro duelos ganados, una recuperación, un remate bloqueado y una intercepción. Pero el dato que más llama la atención es otro: ningún atacante del Inter logró regatearlo ni una sola vez en todo el encuentro. En una noche de máxima exigencia, eso no es un detalle menor.

Lo interesante no es solo lo que hizo con el balón lejos, sino también con el balón en los pies. Huijsen participó activamente en la salida de juego desde atrás, algo que en el Madrid de Mourinho no es un capricho estético: es una necesidad táctica. Un central que despeja bien pero no sabe iniciar la jugada se queda a medias en este sistema. Él resuelve las dos caras de la moneda.

El dorsal ‘4’ que heredó de Sergio Ramos empieza a pesarle de la manera correcta. No hablamos de comparaciones prematuras ni de etiquetas que abruman a cualquier joven futbolista, pero sí de una evolución que salta a la vista. La temporada pasada ya mostró destellos de calidad, pero este arranque de curso tiene otro nivel de madurez.

Lo más significativo quizás no sea lo futbolístico, sino lo actitudinal. Huijsen ha empezado a mostrar una garra que antes no tenía, una personalidad que se nota tanto cuando defiende como cuando construye. Las desconexiones que lastraban su rendimiento en algunos tramos de partidos ya no aparecen. El jugador que se marchaba del campo con algún error puntual ha dado paso a uno que resuelve con solvencia.

Mourinho suele ser exigente con sus centrales, y no es casualidad que Huijsen esté respondiendo así justo ahora. Si esta versión se mantiene, el Real Madrid tiene resuelta una posición clave para toda la temporada. Y en un año con Champions League, eso vale oro.

Related posts