
El Real Madrid ganó 2-1 al Inter y firmó su primer triunfo en esta Champions, pero el partido quedará en la memoria por otra razón: parte del propio público pitó a Vinicius Jr durante el encuentro. La respuesta del brasileño, sin embargo, no llegó por donde muchos esperaban.
Vinicius no brilló con el balón en los pies hacia adelante. No asistió, no marcó, no desbordó como en sus mejores noches. Pero mientras una parte de Valdebebas y del propio Bernabéu sigue sin perdonarle los últimos dos cursos irregulares, el ‘7’ decidió hablar con otro tipo de números: recuperó nueve balones, una cifra que no firmaba en un partido oficial desde junio de 2020.
El dato no es anecdótico. Se trata del tercer delantero del Real Madrid en las últimas dos décadas que llega a nueve recuperaciones o más en un partido de Champions League. Antes que él, solo Gonzalo Higuaín (2008, ante el Zenit) y Robinho (2008, ante la Roma) habían tocado ese nivel de sacrificio defensivo con la camiseta blanca. Y lo hizo, además, frente a un Inter que completó un 94% de acierto en el pase y que solo tocó el balón en 46 ocasiones frente a Vinicius durante todo el partido.
Es una paradoja incómoda para quienes lo silban: el jugador señalado por su supuesta falta de entrega fue, precisamente, el que más corrió hacia atrás para recuperar posesiones. En un Bernabéu dividido, Vinicius eligió responder sin necesidad de gol, con trabajo que no sale en las estadísticas de ataque pero que sostiene los partidos desde la sombra.
Lo llamativo es que este arranque de temporada no es un caso aislado de entrega silenciosa. Vinicius ha sido titular en todos los partidos del curso y protagonista en tres de ellos: marcó y asistió ante la Real Sociedad, dio otra asistencia a Arda Güler contra el Málaga, y en La Cartuja provocó tanto el gol anulado a Diego López como el penalti que falló Mbappé. Son gestos que apuntan a una versión más completa del brasileño, la que ya se vio en 2022 y 2024, cuando terminó cada temporada con un doblete de títulos más la Supercopa de España.
La pregunta que queda en el aire es si esta entrega defensiva, invisible para buena parte de la grada, será suficiente para cambiar la narrativa en torno a él. Los números dicen que Vinicius está rindiendo. Los pitos dicen que una parte del madridismo todavía no lo ha decidido. Y esa tensión, más que cualquier gol, es la verdadera historia de esta noche de Champions.





