
La sala de prensa de Sinigaglia se tensó cuando saltó la pregunta sobre Nico Paz y el Inter. Cesc Fàbregas, normalmente templado, clavó la mirada y soltó: “Nico no jugará en el Inter de Milán. Esto sí te lo puedo decir”. Pausa. Silencio incómodo. Y luego vino el dardo directo a Javier Zanetti: “No trabaja para el Como, así que hay que respetar un poco. Ha estado toda la temporada de fotos, mensajitos… sinceramente, a mí no me gustan”. El vestuario del Como hierve. Y en Milán, la respuesta ya se está cocinando.
Todo empezó cuando el Corriere dello Sport abrió portada este sábado con un titular explosivo: “Mou se queda con Paz. Nico regresa, le gusta a José y no lo deja ir”. Mourinho entrenando al Madrid, Nico volviendo al Bernabéu, y el Inter fuera de juego. Pero lo que realmente encendió la mecha fue otra cosa: durante semanas, Zanetti —vicepresidente del Inter— ha dejado caer en programas de radio, en redes, en pasillos, que Nico Paz “encajaría perfecto” en el proyecto nerazzurro. Fotos con el chico. Guiños públicos. Mensajes privados que, según fuentes del entorno del Como, llegaron incluso al padre del jugador. Y Cesc lo aguantó callado. Hasta hoy.
“Nico es jugador del Como al 50%, pero es nuestro”, dejó claro Fàbregas. “El único club que puede decir algo sobre esto es el Real Madrid”. Traducción: Zanetti, métete en tus asuntos. El catalán sabe bien lo que hay detrás. El Madrid conserva el 50% de los derechos económicos del argentino y una cláusula de recompra que puede activar en cualquier momento. El Como pagó apenas 6 millones el verano pasado, pero el chico vale hoy diez veces más. Y Zanetti, conociendo el mercado italiano mejor que nadie, intentó meter la cuña antes de que el Madrid se lo lleve de vuelta. El problema es que no contó con la reacción de Cesc.
Según fuentes del vestuario del Como, el enfado del técnico viene de lejos. “No es la primera vez que Zanetti juega a esto”, revela alguien cercano al cuerpo técnico. “En enero ya hubo movimientos por debajo. Llamadas. Ofertas indirectas. Y el chaval estuvo distraído dos semanas”. Nico Paz, con 21 años y una temporada espectacular en la Serie A —8 goles, 5 asistencias, MVP en tres jornadas—, se convirtió en el blanco perfecto para los grandes de Italia. Pero él nunca ocultó su deseo: volver al Bernabéu. “Mi sueño es jugar en el Madrid”, dijo en noviembre. Y lo repitió en febrero. Y ahora, con Ancelotti en la cuerda floja y Mourinho sonando fuerte, ese sueño está más cerca que nunca.
El cruce de declaraciones no es casual. El Inter necesita recambio en el mediocampo. Çalhanoğlu tiene 31 años, Mkhitaryan 36. Zanetti conoce a Nico desde que era cadete en el Madrid, y sabe que es madridista de corazón… pero también argentino. La estrategia era clara: presionar público, seducir privado, y cuando el Madrid active la recompra, ofrecer el doble. Pero Cesc acaba de dinamitar el plan. Y en el Madrid, están tomando nota. “Si Zanetti sigue así, le va a salir el tiro por la culata”, advierte una fuente cercana a Valdebebas. “Florentino no olvida estas cosas”.
Ahora el balón está en el tejado de Zanetti. ¿Responderá públicamente o dejará pasar el golpe? ¿Se disculpará en privado con Fàbregas o seguirá jugando su partida? Y Nico Paz, en medio de la tormenta, tiene una decisión pendiente: ¿volver al Madrid en junio o quedarse un año más en Como para explotar definitivamente antes del salto? Lo que sí está claro es que la relación entre ambos clubes acaba de romperse. Y en el fútbol, eso se paga caro.
¿Cesc se pasó de la raya o Zanetti se lo buscó?





