
La campaña electoral para la presidencia del Real Madrid ha generado una crisis diplomática con el Manchester City. Enrique Riquelme, candidato opositor a Florentino Pérez, prometió públicamente en el programa ‘El Hormiguero’ que Erling Haaland vestiría la camiseta blanca si resultaba elegido el próximo domingo, llegando incluso a exhibir una camiseta merengue con el dorsal del noruego.
La respuesta del club inglés no se hizo esperar. Según declaraciones recogidas por ‘Marca’, el Manchester City desmintió categóricamente cualquier posibilidad de traspaso: “Las informaciones procedentes de España sobre el futuro de Erling Haaland son falsas. No existe posibilidad alguna de que esto ocurra, y no existe ninguna cláusula contractual que lo hiciera posible”.
El asunto escaló rápidamente cuando los Skyblues anunciaron estar “estudiando medidas legales por el uso de la imagen o de los derechos de comercialización” de su delantero estrella en este contexto electoral. La amenaza legal representa un giro inusual en las relaciones entre clubes europeos de élite.
Previamente, el padre de Haaland y su representante ya habían emitido un comunicado negando cualquier acuerdo o negociación con el Real Madrid, lo que añade credibilidad a la postura del Manchester City.
El contexto de estas declaraciones resulta relevante. Las elecciones presidenciales del Real Madrid están programadas para el 7 de junio, y Riquelme, empresario del sector energético, enfrenta a Florentino Pérez, presidente en funciones desde 2009 y figura dominante en el club durante las últimas dos décadas.
Las promesas de fichajes galácticos han sido históricamente una herramienta electoral en el Real Madrid, pero el uso público de la imagen de un jugador bajo contrato con otro club, sin consentimiento aparente, representa un precedente problemático que podría tener implicaciones legales.
La situación pone de manifiesto los límites entre las promesas electorales y las prácticas comerciales permitidas en el fútbol moderno. El Manchester City, respaldado por el desmentido de la familia Haaland, ha establecido una línea clara que no está dispuesto a permitir que se cruce.
Los próximos días revelarán si el club inglés procede efectivamente con acciones legales o si su declaración sirve como advertencia suficiente. Lo que parece definitivo es que el fichaje de Haaland por el Real Madrid, al menos en el contexto prometido por Riquelme, no se materializará independientemente del resultado electoral del domingo.
*Nota: El Manchester City ha desmentido oficialmente cualquier acuerdo o cláusula contractual que permita la salida de Haaland al Real Madrid.*





