
El Atlético de Madrid tiene un plan concreto para sustituir a Julián Álvarez antes de autorizar su salida. El club rojiblanco negocia simultáneamente los fichajes de Mason Greenwood y Nicolò Tresoldi, dos incorporaciones que en conjunto alcanzarían los 80 millones de euros y que pretenden cubrir el vacío que dejaría el delantero argentino.
Greenwood, de 24 años, llega procedente del Olympique de Marsella por un precio fijado en 50 millones de euros. El extremo inglés completó la temporada 2025-26 en la Ligue 1 con 16 goles y 7 asistencias en 32 partidos, cifras que lo sitúan entre los atacantes más desequilibrantes del campeonato francés. No obstante, la operación presenta una particularidad contractual relevante: Manchester United conserva el 40% de sus derechos, lo que complica la estructura económica del traspaso. Además, Fenerbahçe y la AS Roma también han mostrado interés en el jugador, lo que añade presión sobre los plazos.
El segundo objetivo es Nicolò Tresoldi, delantero italiano de 21 años con contrato en el Club Brujas. En la Jupiler Pro League registró 19 goles y 7 asistencias en 40 partidos, con una valoración inicial situada en torno a los 30 millones de euros. Mientras Greenwood aporta velocidad y capacidad de desborde en amplitud, Tresoldi responde a un perfil más posicional, orientado al área, lo que ofrece al Atlético variantes tácticas diferenciadas en ataque.
El desbloqueo de estos fichajes está directamente vinculado al futuro de Álvarez. El delantero, que ha expresado públicamente su deseo de abandonar el club, cuenta con contrato hasta 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros. El FC Barcelona mantiene sobre la mesa una oferta superior a los 100 millones por el argentino. El presidente Joan Laporta explicó la situación con claridad: “Entendemos que el Atlético no quiere que se vaya porque no tiene recambio. Cuando lo tenga, si nuestra oferta sigue sobre la mesa, es un jugador que nos interesaría”. Diego Simeone, por su parte, habría dado su conformidad para vender al jugador una vez garantizada la cobertura en el plantel.
En nuestra opinión, el Atlético gestiona esta operación con una lógica deportiva coherente: no ceder a Álvarez sin antes asegurar dos recambios que cubran perfiles distintos. La combinación de Greenwood y Tresoldi no busca replicar a Álvarez, sino distribuir sus funciones entre dos jugadores de menor coste individual. Si ambos fichajes se cierran en los próximos días, la venta del argentino al Barcelona pasará de ser una posibilidad a una operación prácticamente resuelta.





