
España se medirá a Francia en semifinales del Mundial el próximo 14 de julio en Dallas, en un duelo que recupera una rivalidad reciente con antecedentes muy favorables para la selección española. Luis de la Fuente compareció ante los medios con un mensaje de confianza plena en sus jugadores y, en particular, en la figura de Lamine Yamal de cara a ese partido decisivo.
El seleccionador nacional fue directo al valorar el estado del joven extremo del FC Barcelona: ‘El mejor Lamine Yamal está por llegar’. La afirmación resulta significativa si se tiene en cuenta que el jugador acumula un gol y ninguna asistencia en lo que va de torneo hasta las semifinales, cifras que quedan por debajo de las expectativas generadas en torno a él. De la Fuente, no obstante, confía en que el rendimiento del extremo escalará en la fase decisiva de la competición. En esa misma línea, la vuelta de Nico Williams y Víctor Muñoz tras sus respectivas lesiones amplía las opciones disponibles en ataque, lo que podría liberar a Yamal de cierta carga táctica y permitirle actuar con mayor soltura.
Desde el punto de vista defensivo, los números de España en este Mundial son difíciles de ignorar: solo un gol encajado en todo el torneo hasta las semifinales, y el equipo llega a esta fase sin conocer la derrota. Esa solidez defensiva ha sido la columna vertebral sobre la que De la Fuente ha construido una selección equilibrada, capaz de absorber presión y de hacer daño en transición y en banda.
El historial reciente entre ambas selecciones juega a favor de España. De la Fuente lo recordó sin rodeos: ‘El único equipo que les ha ganado en dos semifinales somos nosotros’. En efecto, la selección española superó a Francia por 2-1 en las semifinales de la Eurocopa 2024 y volvió a imponerse en la Liga de Naciones 2025, esta vez con un resultado aún más contundente, 5-4. Dos eliminaciones directas en fases decisivas representan un peso psicológico y estadístico que el seleccionador no ha dudado en poner sobre la mesa. ‘Nos sentimos capaces de ganar a cualquier equipo’, añadió, completando un discurso que no busca menospreciar al rival, sino reflejar la confianza interna del grupo.
Para el lector español, este cruce tiene una dimensión especial. El partido entre España y Francia en una semifinal de un gran torneo activa de manera casi automática los recuerdos de Viena 2024, cuando Yamal anotó un golazo desde la frontal del área para poner el empate antes de que Olmo sentenciara. Aquella noche fue uno de los momentos más celebrados del verano europeo y quedó grabada como referencia de lo que esta generación es capaz de producir en los momentos de mayor exigencia.
En nuestra opinión, el gran interrogante de cara al martes en Dallas no es tanto si España puede ganar —su trayectoria en el torneo y el estado físico del grupo así lo avalan—, sino si Yamal encontrará el partido que De la Fuente lleva semanas anticipando. El talento del extremo catalán es indiscutible, pero en este Mundial ha funcionado más como desequilibrador intermitente que como referencia constante del juego ofensivo. Si la incorporación de Nico Williams devuelve velocidad y amplitud a la banda izquierda, es posible que Yamal encuentre más espacio y llegue en mejores condiciones al duelo final.
Francia, por su parte, no llega a esta semifinal como un equipo que haya impresionado en lo colectivo, pero cuenta con individualidades de primer nivel que pueden resolver cualquier partido en un momento puntual. España tiene la experiencia reciente, el argumento estadístico y el bloque anímico para afrontar el partido desde una posición sólida. Lo que queda por ver es si el mejor Yamal, ese que De la Fuente asegura que aún no ha llegado, aparecerá precisamente cuando el torneo lo exige con mayor urgencia.





