Vendió a Víctor Muñoz por nada y ahora juega en el Liverpool: el negocio del Madrid que duele

Vendió a Víctor Muñoz por nada y ahora juega en el Liverpool: el negocio del Madrid que duele

El Real Madrid ha convertido La Fábrica en una máquina de generar dinero. Eso nadie lo discute. Pero hay operaciones que, vistas desde la distancia, generan más preguntas que respuestas.

Nacho Peña, colaborador de El Partidazo de COPE, lo resumió con una frase directa al hablar de Víctor Muñoz: “Te lo podías haber quedado.” Y tiene razón en plantear la duda. El extremo canterano que pasó por Valdebebas terminó en el Liverpool, uno de los clubes más grandes del mundo. Mientras tanto, el Madrid cobró por él una cantidad que, a día de hoy, parece ridícula comparada con su proyección real.

Perña defiende la política general del club: “Es una manera de recaudar mucho dinero en una época en la que hay que sacarlo de donde puedas.” Y los números le dan la razón. El caso más llamativo es el de Jacobo Ortega, vendido por aproximadamente 10 millones de euros sin haber jugado jamás en el Castilla, únicamente con experiencia en el Real Madrid C. Eso es rentabilidad pura.

Pero el periodista también pide algo más de equilibrio. “Me gustaría una política más intermedia”, reconoció, apuntando a jugadores que él clasifica como “premium” dentro de la cantera: Víctor Muñoz y Nico Paz. Dos futbolistas que, según su análisis, tenían nivel suficiente para haber sumado minutos en el primer equipo antes de salir por la puerta.

También salieron a relucir otros nombres. Chema Andrés, centrocampista al que Peña comparó con Rodri por su perfil de juego, se fue sin que el club apostara fuerte por él. Y Gonzalo García, delantero con cierto interés interno, terminó saliendo en parte por las preferencias tácticas de José Mourinho y por los ingresos que generaba su venta: “Le han querido dar a Mou lo que él quería, y han visto negocio fácil, también, esos 40 kilos”, apuntó Peña.

El debate de fondo es interesante: ¿hasta qué punto el Madrid está optimizando el negocio a corto plazo a costa de perder jugadores que podrían haber reforzado al equipo a largo plazo? Con Nico Paz brillando en el Como y siendo convocado por la selección argentina, y Víctor Muñoz en el Liverpool, la pregunta ya no es abstracta.

El criterio económico tiene sentido cuando el jugador no iba a tener espacio real en el equipo. El problema es cuando el tiempo demuestra que ese espacio sí existía y simplemente no se supo ver. Ahí es donde el negocio perfecto empieza a tener grietas.

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