
El calendario le pone al Barcelona una oportunidad que no tenía desde el arranque de Liga: quedarse solo en lo más alto de la tabla. Hasta el pasado viernes, culés y merengues compartían el estatus de únicos equipos con pleno de victorias en las primeras jornadas. Esa paridad se rompió cuando el Real Madrid cayó derrotado en el Benito Villamarín, dejando a los de Hansi Flick como el único conjunto invicto de la competición. Ahora, un simple empate en Mestalla frente al Valencia bastaría para que el Barça se proclame líder en solitario, algo que no habían logrado en las jornadas anteriores pese a su buen nivel.
Pero la previa del choque no está exenta de sobresaltos. Lamine Yamal, la gran figura del equipo azulgrana, no participó en la última sesión de entrenamiento antes del viaje a la Comunidad Valenciana. El motivo serían unas molestias físicas que llevaron al cuerpo técnico a preferir que trabajara de forma separada del resto del grupo. La noticia enciende las alarmas en un Barcelona que depende en gran medida del talento del joven extremo para sostener su ritmo ofensivo.
Flick, sin embargo, se mostró tranquilo al respecto en la rueda de prensa previa al partido. Explicó que el futbolista tenía un golpe y que resultaba más sensato que entrenara por separado, aunque el propio Yamal asegura sentirse bien y no descarta estar disponible para el once inicial. El técnico alemán fue cauto a la hora de confirmar su titularidad: reconoció que aún no hay una decisión tomada y que se evaluará su estado antes del pitido inicial.
Lo llamativo es la actitud del propio jugador. Según relató Flick, a Yamal no le gusta quedarse al margen de los entrenamientos grupales y su deseo es jugar pase lo que pase. El entrenador destacó además que su nivel de mentalidad y ánimo ha ido en aumento, subrayando que en el partido anterior el extremo tuvo una actuación sobresaliente.
Más allá del misterio médico, el trasfondo táctico es claro: el Barcelona necesita solo un punto para desmarcarse en la clasificación, algo que hasta ahora no habían conseguido pese a su arranque casi perfecto. La pregunta que sobrevuela Mestalla no es solo si el conjunto catalán logrará el resultado que necesita, sino si podrá hacerlo con su futbolista más determinante en el campo desde el primer minuto o si tendrá que prescindir de él en un partido que puede marcar el rumbo de la temporada.





