El central charrúa que Iraola convirtió en lateral sin haberlo sido nunca

El central charrúa que Iraola convirtió en lateral sin haberlo sido nunca

Ronald Araújo llevaba 146 días sin jugar un partido completo. Su último 90 minutos había sido el 11 de abril, con la camiseta del Barcelona, ante el Espanyol. Cuando el Liverpool lo cedió, nadie imaginaba que su primera titularidad prolongada llegaría en una posición que nunca fue la suya.

Andoni Iraola le dio los 90 minutos completos ante el Ipswich Town, pero no como central, su puesto de toda la vida, sino como lateral derecho. El resultado: victoria por 0-2, portería a cero y una actuación que empieza a cambiar la conversación sobre uno de los agujeros más incómodos que dejó el Liverpool esta temporada.

Porque el problema no es menor. Desde que Trent Alexander-Arnold se marchó al Real Madrid, esa banda derecha se convirtió en un rompecabezas sin solución. Jeremie Frimpong no terminó de asentarse, Conor Bradley está lesionado y hasta Arne Slot tuvo que echar mano de Dominik Szoboszlai para tapar el hueco. Ninguna alternativa convencional funcionó.

Lo llamativo es que Iraola ya tenía esto pensado antes de que Araújo pisara Anfield. Le había adelantado que jugaría tanto de central como de lateral derecho, apoyándose en la experiencia que el uruguayo acumuló en esa posición durante algunos partidos clave con el Barcelona. No fue una idea de emergencia: fue un plan con nombre y apellido desde el primer día.

Los números del partido respaldan la apuesta. Araújo ganó nueve de diez duelos individuales, se impuso en los seis enfrentamientos aéreos que disputó y lideró al equipo en despejes con nueve. Su intervención más determinante llegó al minuto 29, cuando se estiró sobre la línea de gol para desviar un centro-chut de Julio Enciso que Kachi Maeda buscaba rematar. Sin él, probablemente el marcador hubiera sido otro.

Tácticamente, lo interesante es cómo lo usa Iraola. No es un lateral que suba y centre sin parar: funciona casi como un tercer central, formando línea con Jacquet y Virgil van Dijk, mientras Milos Kerkez tiene total libertad para desbordar por la izquierda. Es una solución híbrida que ya se había insinuado en los partidos ante Newcastle y Nottingham Forest, donde jugó algunos minutos de central, pero que ante el Ipswich se confirmó a los 90 minutos.

Y aquí está la pieza que le da otra dimensión a todo esto: el Liverpool tiene una opción de compra de 55 millones de euros sobre Araújo. Cada actuación como esta, en una posición que nadie esperaba, empieza a pesar en esa decisión.

Iraola ya lo había dicho desde que llegó: “Estoy seguro de que se va a adaptar rápidamente y va a tener un impacto positivo en nuestro plantel”. Nadie imaginó que ese impacto llegaría vestido de lateral derecho.

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