Vinícius sale del campo entre pitos… y Mou responde con una frase sobre el Betis

Vinícius sale del campo entre pitos... y Mou responde con una frase sobre el Betis

El Santiago Bernabéu volvió a mostrar su cara más dividida. El Real Madrid ganó al Inter de Milán por 3-2 en el arranque de la Champions League, pero la noche dejó una imagen que se repite demasiado a menudo: Vinícius Junior saliendo sustituido entre una mezcla de aplausos y una sonora pitada.

Mourinho decidió mover ficha en el minuto 87. El brasileño no había estado en su mejor versión: falló varias acciones claras y su toma de decisiones en el uno contra uno dejó mucho que desear. El técnico portugués no dudó en salir en su defensa después del partido. Reconoció que su delantero aún no está en su mejor forma en los duelos individuales, pero subrayó que se dejó todo en el césped durante los noventa minutos. Para Mourinho, cualquier jugador que corre y se sacrifica como lo hizo Vinícius merece el respeto del estadio, no los pitos.

El problema es que no todo el madridismo piensa igual, y ahí está la verdadera historia de la noche. A la salida del Bernabéu, las opiniones se partían en dos bandos casi con la misma intensidad que dentro del estadio. Un sector de la afición defendía que los pitos estaban más que justificados: Vinícius juega en el Real Madrid, el nivel de exigencia es máximo y, según ellos, el brasileño necesita espabilar cuanto antes para recuperar su mejor versión. Incluso pedían a Mourinho que aplique con él la misma mano dura que aplicaría con cualquier otro futbolista que no rinda: sentarlo si hace falta.

En el otro extremo, los defensores de Vinícius insisten en que está pasando por un bache puntual, pero que sigue siendo uno de los futbolistas más decisivos de la plantilla y que merece el respaldo del estadio, no la presión añadida de una grada que le da la espalda en los momentos difíciles.

Lo curioso es que esta división no es nueva, pero cada episodio parece profundizarla más. Ganar al Inter debería haber sido la noticia principal del día, pero una vez más el foco se desplaza hacia la relación entre el delantero y una parte de su propia afición. Mourinho ya avisó hace tiempo sobre el nivel de exigencia del Bernabéu, incluso comparándolo con otras aficiones españolas. Esta noche, esa exigencia volvió a caer con todo su peso sobre los hombros de Vinícius, justo cuando el equipo estaba celebrando una victoria europea.

La pregunta que queda flotando es hasta qué punto esta presión constante afecta al rendimiento del brasileño, o si, por el contrario, es precisamente lo que necesita para reaccionar. El madridismo, de momento, sigue sin ponerse de acuerdo.

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