Mourinho ya hizo el cambio que no hizo: por qué Huijsen sigue jugando pese a faltarle 4 kilos

Mourinho ya hizo el cambio que no hizo: por qué Huijsen sigue jugando pese a faltarle 4 kilos

Hay un dato que explica mejor que nada la confianza que José Mourinho deposita en Dean Huijsen: si el técnico portugués tuviera dudas reales sobre el central español, ya habría alineado a Rüdiger junto a Konaté contra el Inter. No lo hizo. Y esa decisión, según el comentarista Paul Tenorio, dice más que cualquier declaración pública.

La relación entre Mourinho y Huijsen no nació en el Real Madrid. Ya se cruzaron en la Roma, donde el entrenador detectó algo en el joven zaguero que hoy se confirma en el mejor club del mundo. Pero el propio Tenorio pone el foco en un detalle físico que condiciona el proyecto: a Huijsen le faltan entre 3 y 4 kilos de masa muscular para acercarse al perfil de Ibrahima Konaté. No es una opinión estética, es una carencia concreta que el cuerpo técnico ya trabaja de forma directa con el jugador.

Lo llamativo es que esa limitación física no le ha costado el puesto. Todo lo contrario. En un Madrid que no cuenta con Luka Modric ni Toni Kroos manejando el ritmo desde el medio, la salida de balón de Huijsen se ha vuelto un recurso demasiado valioso como para sacrificarlo. Tenorio lo resume con una idea potente: si el centro del campo tuviera a esos dos organizadores, quizás el equipo preferiría dos centrales más bestias, menos finos con el balón. Pero en el contexto actual, el perfil de Huijsen encaja mejor en el plan colectivo que cualquier alternativa más físico.

Hay otro capítulo que conecta al defensor con la historia reciente del club: eligió el dorsal 4, el mismo que vistió Sergio Ramos durante años. Huijsen lo dejó claro en Instagram, contando que de niño jugaba con las botas SR4 porque quería parecerse a su ídolo. Un gesto simbólico, pero que abre la puerta a comparaciones que conviene matizar.

Porque futbolísticamente, Huijsen no es un heredero de Ramos ni una copia de Konaté. Comparte con el sevillano la capacidad de iniciar jugadas desde atrás, pero ahí se acaban los parecidos: Ramos destacaba por velocidad, anticipación y juego aéreo, tres facetas donde Huijsen todavía tiene recorrido por delante. Compararlo directamente sería injusto y poco realista.

Lo interesante es que Mourinho parece tener un plan concreto: no busca clonar a Ramos ni fabricar un segundo Konaté, sino moldear un central completo a partir de las herramientas que ya tiene Huijsen. La masa muscular llegará con trabajo. Lo que no se improvisa es la lectura de juego que ya está mostrando, y que de momento pesa más que cualquier déficit físico en la balanza de decisiones del técnico portugués.

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