
El cambio de entrenador en la Fiorentina ya trae su primera decisión polémica. Paolo Vanoli, recién llegado al banco viola tras la salida de Fabio Grosso, presentó su primer once para el duelo de este viernes ante Venecia por la cuarta fecha de Serie A, y hay una ausencia que nadie esperaba.
Fiorentina llega a este partido en una situación límite: no ganó ni un solo encuentro en las tres primeras jornadas del campeonato italiano. Ese pobre arranque fue el detonante que terminó con el ciclo de Grosso apenas unos días atrás, obligando a la dirigencia a mover ficha de inmediato con la contratación de Vanoli.
Lo lógico era pensar que el nuevo técnico apostaría por su único delantero que convirtió en el torneo. Sin embargo, la sorpresa llegó con Mateo Pellegrino, exjugador de Platense y autor del único gol viola hasta la fecha, relegado al banco de suplentes en su primera prueba bajo las órdenes del italiano.
Lo que sí se mantuvo sin discusión fue la titularidad de Franco Mastantuono. El futbolista surgido en River, a préstamo en el club toscano, continúa siendo pieza fija en los planes del equipo, más allá del cambio de comando técnico. Su talento y proyección parecen intocables incluso en medio de la crisis de resultados que atraviesa la institución.
El once que Vanoli mandará a la cancha frente a Venecia estará compuesto por: De Gea; Jiménez, Dragusin, Viery, Ranieri; Ndour, Faggioli, Atta; Mastantuono, Njie y Beto.
Lo llamativo de la decisión es que, en un equipo que necesita desesperadamente encontrar gol, dejar afuera al único futbolista que marcó en tres fechas parece un riesgo calculado. Puede leerse como una señal de que Vanoli quiere imprimir su propio sello táctico desde el primer minuto, sin ataduras al pasado reciente, aunque ese pasado incluya al goleador del equipo.
También puede interpretarse como una apuesta por Beto y Njie como dupla ofensiva, buscando otro tipo de movilidad o asociación con Mastantuono en la generación de juego. De cualquier forma, la decisión pone presión inmediata sobre Vanoli: si el equipo no logra convertir sin Pellegrino en cancha, las críticas no tardarán en llegar.
Venecia, por su parte, buscará aprovechar la inestabilidad florentina para sumar puntos importantes en su lucha por la permanencia. El partido se presenta como el primer examen real para el nuevo proyecto de Vanoli, quien tendrá que demostrar rápido que su lectura del plantel es la correcta.





