Valverde ante su “adiós definitivo” al Athletic: “Espero que me recuerden con una sonrisa por todo lo vivido”

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El técnico rojiblanco se despide tras 504 partidos en el banquillo de San Mamés con una emotiva reflexión sobre su legado y su futuro

Bilbao – Se le va a echar de menos a Ernesto Valverde también en la sala de prensa, sin necesidad de traductor. El futuro con el alemán Edin Terzic traerá nuevos desafíos comunicativos, pero el técnico del Athletic Club ha tenido que atender de forma circunstancial en Lezama a los informadores el jueves por mor de las finales europeas de rugby que va a acoger San Mamés. El equipo vizcaíno no se enfrentará al Real Madrid hasta el sábado en lo que será su partido número 504 y el punto final de una era.

“Estoy bien, no esperaba esta relevancia hoy, parece una final de Copa”, confesó Valverde con su característico tono tranquilo pero cargado de emoción. “Es mi último partido de la temporada y queremos terminar bien, aunque es difícil ir al Bernabéu intentando centrar al equipo en esos 90 minutos. Luego hay vacaciones y un Mundial, pero lo importante, aunque no nos juguemos nada, es intentar hacer un buen juego para ganar el partido”.

El entrenador extremeño mostró una mezcla de serenidad y nostalgia al hablar de su inminente despedida: “Ahora hay que descomprimir un poco. Llevas toda la vida con la intensidad que tenemos los entrenadores, hay que bajar el ritmo aunque al principio lo echaré de menos, pero ya veremos, haremos otras cosas. Creo que lo podré superar”.

La transcendencia del momento no pasa desapercibida para Valverde: “Según se acerca el momento del último partido es verdad que lo piensas. Espero venir a saludar a Lezama y sí noto que estos son los últimos momentos. Es emocionante porque la gente se va despidiendo poco a poco. Son cosas que ya me han pasado antes, pero esta vez es especial porque todos intuimos que esta vez el adiós es definitivo”.

Al repasar los momentos más significativos de su trayectoria, el técnico no dudó: “La final de Copa es mi momento, ganarla después de 40 años. Aunque me gustaría cambiar derrotas, no volvería atrás. Ha habido remontadas que hemos tenido, veces en las que no la hemos jugado y hemos pasado adelante”.

Con su habitual humildad, Valverde reflexionó sobre lo que dejará en el Athletic: “Ya no hay trampa ni cartón, estás desnudo ante los éxitos y los fracasos. No reparo mucho en mi legado, aunque espero que me recuerden con una sonrisa porque ha ido bien y que hayan disfrutado con partidos de mi equipo”.

El entrenador destacó el vínculo especial que ha desarrollado con el club bilbaíno: “Me hicieron un gran favor al ficharme por el Athletic. No soy de la cantera, siempre he estado involucrado con mis equipos, pero aquí es donde más me he visto reflejado y reconocido. Como le leí a algún jugador, en el Athletic sí somos todos un clan, es lo que hay”.

Valverde recordó la despedida ante el Celta con especial cariño: “Bajé con mi familia al campo, todo fue emocionante desde el principio hasta el final. La pena fue no meter el gol que merecimos para ganar. Me voy bien y contento, está bien despedirse así como ha sido. Siempre me ha gustado que mis jugadores se despidieran bien, me ha tocado a mí y han tenido muchos detalles de cariño hacia mí”.

Sobre su futuro inmediato, el técnico fue claro: “Siempre hay posibilidades de entrenar y ofertas, pero ahora no viene al caso, quiero descansar”.

Con la mirada puesta en el partido del sábado, Valverde analizó el duelo ante el conjunto que ahora dirige desde el banquillo: “Apretando hasta el último día, no hay más remedio. Van a terminar conmigo… Somos un equipo que necesita mucho para marcar, no podemos bajar la intensidad porque entonces nos faltan cosas para resolver un partido. Necesitamos volumen y en Madrid más. Estar bien plantados porque son muy potentes en ataque y no perder de vista su área. Es un partido difícil pero hay que intentarlo”.

Así, Ernesto Valverde cierra un ciclo histórico en el Athletic Club, dejando una huella imborrable en la memoria rojiblanca y despidiéndose con la dignidad y el respeto que le caracterizan, esperando que su legado permanezca vivo en las sonrisas de la afición bilbaína.

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