
El Balón de Oro 2025 empieza a calentar motores antes de tiempo, y Juanma Castaño ha abierto el melón con una postura que da mucho que hablar: Rodri Hernández no merece ser el favorito. Su argumento es que el centrocampista del City no completó una temporada lo suficientemente dominante como para llevarse el premio, más allá de su papel en el Mundial.
Hasta ahí, un debate legítimo. El problema viene cuando Castaño propone sus alternativas: Kylian Mbappé y Jude Bellingham. Y él mismo reconoce que ninguno de los dos ha tenido un curso realmente brillante, ni a nivel individual ni colectivo. O sea, critica a Rodri por no ser convincente… y ofrece candidatos que tampoco lo son. Difícil de sostener.
Porque si hablamos de números frescos, Mbappé lleva 4 goles y asistencias en apenas 3 partidos con el Madrid esta temporada, y en el Mundial marcó 8 goles. Eso es rendimiento de candidato serio. Bellingham, en cambio, tuvo una temporada irregular comparado con la explosión de su debut en el Bernabéu. ¿En qué momento entra al mismo debate que Mbappé o Rodri?
En ese contexto aparece también la figura de Mourinho, cuya filosofía en el vestuario madrileño sigue siendo la misma de siempre: el equipo primero, los premios individuales después. Supuestamente apoya la candidatura de Mbappé, pero su mensaje a los jugadores es claro — ganar títulos es lo que abre la puerta a los Balones de Oro, no al revés. Y tiene razón en eso. Si el Madrid hace una gran temporada, Mbappé, Bellingham o Vinícius tendrán argumentos mucho más sólidos para pelear por el galardón.
Lo curioso de todo este debate es que la conversación surge antes de que la temporada esté definida. Cuestionar a Rodri ahora mismo, cuando todavía hay mucho fútbol por jugarse, dice más del estado del periodismo deportivo que del propio futbolista. Rodri puede o no puede merecer el Balón de Oro — eso lo dirá lo que haga en los próximos meses. Pero descartarlo para meter a Bellingham, que según el propio Castaño tampoco convence del todo, es un argumento que se cae solo.
El Balón de Oro se gana en el campo, no en los platós. Y esta temporada aún no ha terminado de escribirse.





