Mastantuono jugó 35 partidos con el Madrid y aun así lo cedieron: ¿qué falló?

Mastantuono jugó 35 partidos con el Madrid y aun así lo cedieron: ¿qué falló?

Hay algo que no cuadra del todo con la historia de Franco Mastantuono esta temporada.

El chico de 19 años llegó al Real Madrid con el cartel de heredero de Messi, la gran promesa del fútbol argentino, el futuro ’10’ de la Albiceleste. Y no es que no haya jugado — él mismo lo reconoció en Gazzetta dello Sport: 35 partidos con la camiseta blanca. Para un juvenil recién aterrizado en Europa, eso no es un fracaso en términos de minutos.

Entonces, ¿por qué se va cedido a la Fiorentina?

Ahí está el matiz que lo explica todo: no es cuánto juegas, sino cómo impactas. Y Mastantuono, con todo el talento que carga encima, fue prácticamente invisible para el engranaje del equipo de Xabi Alonso. Dejó destellos, sí, pero sin continuidad real ni peso en el juego. Al final, el club tomó la decisión más lógica: necesita ritmo, protagonismo y un entorno donde equivocarse sin que cueste caro.

Lo que sí resulta interesante es el testimonio que dejó sobre sus compañeros. “Brahim tiene una técnica increíble, Mbappé es un fenómeno y Bellingham es increíblemente bueno, me dio muchos consejos”, declaró. Que Bellingham se haya fijado en él para orientarlo dice algo — los veteranos no pierden tiempo con quien no ven potencial.

El problema real de Mastantuono no fue el talento. Fue el salto cultural, de ritmo y de exigencia táctica que implica dejar Sudamérica con 18 años e integrarse directamente en el equipo más vigilado del mundo. Argentina lo veía como el próximo grande. Europa todavía no sabe bien qué esperar de él.

La cesión a Fiorentina es, en el fondo, una apuesta inteligente si se gestiona bien. La Serie A es competitiva, el nivel es exigente pero no aplastante, y Mastantuono tendrá el balón y los minutos que en el Bernabéu no podía garantizarse. Si responde, el Madrid lo reintegra. Si no, buscarán otro destino.

A los 19 años, un tropiezo de adaptación no define una carrera. Kylian Mbappé tuvo sus dudas en el primer año en Madrid. Bellingham fue casi perfecto desde el día uno, pero él es la excepción, no la regla.

Mastantuono todavía tiene todo por escribir. La pregunta real es si la Fiorentina será el trampolín que necesita o simplemente otro escenario donde vuelva a perderse entre las expectativas y la realidad.

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