
La derrota del Real Madrid ante el Betis deja más preguntas que certezas, y la mayoría apunta al mismo nombre: Kylian Mbappé. El conjunto blanco generó más ocasiones, fue superior durante buena parte del encuentro y hasta el árbitro cometió un error grueso al no repetir el penalti fallado por el francés, una acción que pudo cambiar el marcador. Pero el problema no fue solo la decisión arbitral.
Varios periodistas coincidieron en señalar al delantero galo como el gran responsable del tropiezo. Abraham Romero lo resumió con dureza en X: Vinicius, en un partido que consideramos malo (para mí sigue lejos de su mejor nivel), dio la asistencia a Mbappé en el mano a mano que sacan Natan y Bartra, asistió a Espí en el gol anulado y provocó un penalti. El partido ha estado en las botas de Mbappé, escribió. El mensaje fue compartido por otros comunicadores, entre ellos Jesús Bengoechea, y Tomás Roncero también fue especialmente crítico con el ariete en su análisis posterior al partido.
Lo llamativo del caso es que, según ese mismo relato, Vinicius fue el jugador más determinante en ataque pese a no estar en su mejor momento. Dos asistencias claras y un penalti provocado son números que normalmente encabezarían cualquier crónica positiva, pero quedaron opacados por los fallos de Mbappé de cara al gol.
Esta temporada, el francés no atraviesa su mejor racha goleadora. No es la primera vez que desperdicia ocasiones claras; ya ocurrió en encuentros anteriores. El madridismo le exige más porque es el capitán ofensivo del proyecto, el hombre llamado a pelear por el Balón de Oro y a ser el máximo referente goleador del equipo. Cuando ese nivel de exigencia no se cumple, cualquier error se magnifica.
Aun así, conviene poner el partido en su contexto real. El curso apenas comienza y una noche floja no debería pesar más de lo necesario. Lo lógico, según la lógica futbolística habitual, es que cuando a un delantero de la calidad de Mbappé empiece a entrarle un gol, lleguen varios seguidos. Es un patrón que se repite en casi todos los grandes killers del fútbol mundial, aunque en el Real Madrid la presión mediática y la exigencia sean mucho mayores que en cualquier otro club.
En cuanto a Vinicius, la sensación general es compartida: arrancó la temporada lejos de su mejor versión. Sin embargo, ante el Betis fue el jugador más incisivo en ataque, el que generó peligro constante y el que estuvo más cerca de decidir el partido a favor de los suyos, aunque el resultado final no lo haya reflejado.
El Real Madrid pierde tres puntos importantes en la pelea por el liderato, pero el verdadero debate que deja este partido no es solo el resultado, sino quién estuvo realmente a la altura sobre el césped.





