Flick escogió a dos capitanes. A De Jong no lo eligió él

Flick escogió a dos capitanes. A De Jong no lo eligió él

Hansi Flick pudo dejar toda la decisión en manos del vestuario, como marca la tradición en el Barça. No lo hizo. Se reservó el derecho de nombrar personalmente a dos de los cinco capitanes del equipo, y cuando llegó el momento de señalar nombres, no dudó: Raphinha y Pedri.

El resto del grupo salió de la votación de los propios futbolistas, que eligieron a Frenkie de Jong, Lamine Yamal y Eric García. Y ahí está el detalle que merece leerse con calma: De Jong sigue siendo capitán, sí, pero por decisión de sus compañeros, no del entrenador.

Flick fue claro en la rueda de prensa previa al Valencia-Barça: era importante tener dos capitanes elegidos por él, y otros tres escogidos por el vestuario. Justificó su elección hablando de un buen grupo, con jugadores que tienen liderazgo.

Esto no debería leerse como un desplante hacia el neerlandés. El propio técnico ya había dejado claro en agosto que su relación con De Jong es excelente y que lo considera pieza importante del proyecto. Pero los hechos son los hechos: cuando tuvo la oportunidad de elegir a sus hombres de máxima confianza, escogió a otros dos.

Raphinha no llega por sorpresa. Ya ejercía de capitán provisional antes de la votación definitiva, cuando el club colocó a él, a Eric García y a Pedri al frente del grupo mientras se terminaba de cerrar la plantilla. Ahora ese respaldo se confirma y se eleva: pasa a ser uno de los dos nombres elegidos personalmente por Flick, algo que convierte el brazalete en mucho más que un simple reconocimiento.

Pedri aporta otra cosa. Si Raphinha representa carácter y personalidad competitiva, el canario simboliza la continuidad futbolística, el estilo de juego que el técnico quiere mantener en el corazón del equipo. Flick quiso tener a ambos cerca. Dejó que el vestuario completara la estructura con De Jong, Lamine y Eric García.

La diferencia es sutil pero significativa. Los jugadores eligieron a sus representantes. Flick eligió a los suyos. Y la capitanía, recordemos, no es solo quién lleva el brazalete cuando falta el primer capitán: define quién habla con el árbitro, quién representa al grupo, quién recibe una dosis extra de autoridad dentro del vestuario.

Que Lamine Yamal, con apenas 19 años, entre en ese círculo por votación de sus propios compañeros dice mucho sobre el peso que ya tiene en el vestuario. Que Eric García también sea reconocido confirma la reconstrucción jerárquica que vive el Barça tras las salidas de Ter Stegen y Araújo.

Flick lo resumió así: que siga Frenkie es normal, pero yo quería decidir estos dos. Creo que tenemos un buen grupo, con jugadores que tienen liderazgo, aunque habrá momentos en los que tendremos que hablar.

Una frase que deja entrever que esta estructura de capitanes, aunque cerrada, no está escrita en piedra para siempre.

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