
Un año de contrato. Eso es lo que le queda a Vinicius Jr con el Real Madrid si no firma la renovación antes del 30 de junio de 2026. Y la oferta que Florentino Pérez puso sobre la mesa no es precisamente un premio: condiciones a la baja para un jugador que estuvo a punto de ganar el Balón de Oro hace apenas unos meses. El brasileño la rechazó. La pregunta arde en Chamartín: ¿Es esto el principio del fin o una estrategia de negociación?
Según Josep Pedrerol en El Chiringuito, la situación es más compleja de lo que parece desde fuera. “El Real Madrid le ha hecho una oferta de renovación a Vinicius, pero en el fondo creo que le da pereza que renueve”, afirmó el periodista. Y añadió un dato que pone los pelos de punta: “En el club hay gente que no ve la renovación tan clara. Florentino es el que más apoya la renovación, es fan de Vinicius y le renovaría. Pero en el madridismo no se entendería una renovación de 6 años más en este momento”.
Los números no mienten. Vinicius llegó al Madrid por 45 millones de euros en 2018. Hoy su valor de mercado ronda los 180 millones según Transfermarkt. Dejarle marchar con carta de libertad en 2027 supondría una pérdida de patrimonio brutal para las arcas blancas. Pero el club no está dispuesto a tirar la casa por la ventana. La oferta es clara: acepta las condiciones actuales o busca equipo.
El ambiente en el Bernabéu ha cambiado. Los pitos que recibió Vinicius en varios partidos de esta temporada son el termómetro perfecto. “Hay un desapego”, reconoció Pedrerol. Gran parte de la afición le señala como uno de los responsables de la mala temporada, especialmente tras su encontronazo público con Xabi Alonso que derivó en la salida del técnico donostiarra. Según fuentes cercanas al vestuario, también existe una división interna sobre quién debe ser el líder: él o Mbappé.
“Si aparece Florentino diciendo en la campaña electoral que va a renovar a Vinicius 5 años, no da votos. Seguramente los quita”, sentenció el presentador de El Chiringuito. Y fue más allá: “Renovará si acepta unas condiciones a la baja, y si no se irá. Pero yo creo que la afición va a entender que el Real Madrid no le renueve aunque pierda la oportunidad de traspasarlo”.
Florentino, en plena campaña electoral como presidente en funciones, intentó templar los ánimos: “No sé si Vinicius va a renovar, pero si doy mi opinión yo deseo que siga en el Real Madrid porque es uno de los mejores jugadores del mundo”. Palabras medidas. Ni una promesa firme, ni un portazo definitivo.
La realidad es que Vinicius ha mostrado dos caras esta temporada. Con Arbeloa en el banquillo durante la segunda mitad del curso, recuperó destellos del jugador que mereció el Balón de Oro en 2024. Pero en otros momentos estuvo desconectado, perdido, lejos de su mejor versión. El debate sobre su liderazgo junto a Mbappé se ha instalado en el madridismo como una grieta que crece partido a partido.
Ahora el balón está en el tejado de Vinicius. Tres escenarios posibles: firmar la renovación a la baja y continuar en el Madrid hasta 2031, forzar un traspaso este verano si aparece una oferta en firme, o esperar hasta 2027 y marcharse con la carta de libertad como hicieron Ramos, Kroos o Alaba en su momento. Cada opción tiene un precio.
La directiva blanca ya tomó su decisión: no habrá cheque en blanco. La cláusula de renovación incluye condiciones económicas inferiores a las que Vinicius esperaba. El mensaje es claro: o te adaptas al nuevo proyecto o buscas tu futuro fuera del Bernabéu.
*¿Aceptará Vinicius la oferta a la baja para quedarse en el club de su vida, o pondrá rumbo a una nueva aventura donde le paguen lo que cree merecer?*





