
El FC Barcelona ha iniciado negociaciones formales para incorporar a Jorge Salinas, centrocampista de 19 años que fue una de las figuras del Racing de Santander en el curso que terminó con el ascenso del club cántabro a Primera División. La operación, sin embargo, encuentra un obstáculo claro: la diferencia económica entre lo que ofrece el club catalán y lo que exige el Racing.
El Barcelona ha presentado una propuesta de seis millones de euros fijos más dos millones en variables, lo que sitúa la oferta total en ocho millones. El Racing, por su parte, mantiene una posición firme y exige el pago íntegro de la cláusula de rescisión, valorada en 16 millones de euros tras el ascenso a Primera División. Salinas tiene contrato con el club santanderino hasta el 30 de junio de 2029, lo que otorga a Racing una posición negociadora sólida. La brecha entre ambas posiciones es de ocho millones, y ninguna de las partes ha cedido todavía.
Desde el entorno del jugador, la postura es transparente. Según la información disponible, “Jorge Salinas ha dejado claro que su máximo interés es formar parte del FC Barcelona, entrenar con Hansi Flick en la pretemporada y contar con un lugar fijo en el primer equipo desde el inicio”. Por parte del club blaugrana, la posición también está definida: “Barcelona quiere mantener un límite total de ocho millones, sumando tanto las cantidades fijas como las variables”. Esa distancia entre voluntad y capacidad económica declarada es el nudo central de la operación.
El papel del agente Jorge Mendes es relevante en este proceso. Mendes está activo para facilitar un acuerdo que resulte beneficioso para todas las partes, lo que sugiere que las negociaciones tienen recorrido pero aún no han encontrado un punto de encuentro. Entretanto, Salinas ha optado por apartar otras ofertas de importancia, entre ellas la del Atlético de Madrid, a la espera de que se concrete o se descarte su incorporación al Barcelona.
Desde la dirección deportiva del club catalán, Hansi Flick y Deco están convencidos de que Salinas puede convertirse en un jugador importante en el futuro del Barcelona. Esta valoración interna justifica el interés, aunque no necesariamente implica que el club esté dispuesto a elevar su oferta hasta los 16 millones que exige el Racing. La apuesta del cuerpo técnico por el jugador es clara, pero la política económica del club parece actuar como límite.
En cuanto al rendimiento que motiva este interés, Salinas registró siete asistencias en LaLiga2 durante la temporada 2025/26, una cifra relevante para un centrocampista de 19 años que además ayudó al Racing a recuperar la categoría. Su perfil como mediocentro joven, con visión de juego y capacidad de asociación, encaja en la filosofía de construcción desde el interior que lleva aplicando el Barcelona bajo la dirección de Flick.
Un elemento adicional podría ser determinante para desbloquear la negociación: el Racing ha expresado interés en recibir en préstamo a futbolistas del Barcelona, entre ellos Jofre Torrens, Xavi Espart o Héctor Fort. Esta vía podría servir para reducir la diferencia económica entre ambos clubes mediante una fórmula mixta que incluya dinero y cesiones de jugadores, aunque por ahora se trata de un factor sobre la mesa, no de un acuerdo cerrado.
En nuestra opinión, la clave de esta operación no está en la voluntad de las partes, que parece alineada en lo esencial, sino en si el Barcelona considera viable asumir un coste superior al que ha ofertado o si, por el contrario, Racing acepta rebajar su exigencia a cambio de otros activos. La incorporación de préstamos podría ser la fórmula que permita cerrar el trato, pero la distancia sigue siendo considerable y el tiempo de la pretemporada, que tanto valora el propio Salinas, avanza.





