
El mercado de fichajes lleva semanas cerrado, pero en los despachos de los grandes clubes europeos ya se cocina el verano de 2025. Y en ese tablero, el Real Madrid vuelve a aparecer, esta vez no como comprador, sino como posible vendedor de una de sus piezas del centro del campo.
Todo arranca con una confesión que sacudió Anfield. Alexis Mac Allister admitió en rueda de prensa que su continuidad en el Liverpool pende de un hilo. El club no le ha planteado una renovación y el argentino no ocultó su malestar: “Recibí la noticia de que el club no estaba en condiciones de ofrecerme un nuevo contrato, lo que me pone muy, muy triste”. Aun así, matizó que no busca la salida inmediata: “Hubo opciones para irme este verano, pero en este momento estoy en el club adecuado. No voy a cambiar”.
Esa grieta en Anfield es justo lo que ha puesto en alerta a los agentes del propio Liverpool. Según reveló el periodista italiano Luca Bargellini (TUTTOmercatoWEB), el club inglés ya trabaja en el reemplazo natural del argentino, y uno de los nombres que maneja es el de Aurélien Tchouaméni.
Lo llamativo es que el francés no atraviesa su mejor momento en el Bernabéu. Su nombre ha sonado envuelto en polémica tras el episodio con Fede Valverde, y su titularidad ya no es indiscutible como en sus primeras temporadas. Un jugador que llegó como el sustituto natural de Casemiro hoy se ve señalado como moneda de cambio en una operación ajena a Madrid.
Eso sí, el Liverpool no pone todos los huevos en la misma cesta. Bargellini detalla que en la lista corta de los reds también figuran Máximo Perrone (Como), Yasin Ayari (Brighton & Hove Albion) y James Garner (Everton), tres perfiles más económicos y menos conflictivos que negociar que un Tchouaméni valorado en decenas de millones.
Aquí es donde el asunto se pone interesante para Florentino Pérez y José Ángel Sánchez. Si el interés del Liverpool por Tchouaméni es real, el Real Madrid podría usarlo como palanca de negociación para intentar hacerse con Mac Allister, un centrocampista que encaja perfectamente en las carencias que sigue arrastrando el mediocampo blanco pese al mercado casi perfecto del pasado verano.
En el fútbol moderno, pocas casualidades son inocentes. La salida de un jugador raramente ocurre sin abrir la puerta a otro fichaje, y este cruce de intereses entre Madrid y Liverpool podría ser el primer capítulo de una novela que se escribirá durante los próximos meses. De momento, solo hay nombres sobre la mesa. Falta ver quién mueve primero ficha.





